Destaca por su vinculación a Ramon Llull
Leyendas de Mallorca
El misterio del Monasterio de La Real en Mallorca: historia, leyenda y fenómenos inexplicables
Fundado en el siglo XIII, es el escenario de una de las leyendas paranormales más conocidas de la isla
El Monasterio de Santa María de la Real, conocido como La Real, se encuentra a las afueras de Palma, en una zona tranquila y alejada del ruido de la ciudad. Fue fundado en el siglo XIII, poco después de la conquista cristiana de Mallorca, y durante siglos se convirtió en uno de los principales centros religiosos e intelectuales de la isla.
Entre sus muros vivieron monjes, estudiosos y pensadores. Incluso Ramon Llull, una de las grandes figuras del pensamiento medieval europeo, pasó temporadas en este monasterio, donde escribió parte de su obra. Aún se conserva un claustro y una iglesia que mantienen intacta esa atmósfera silenciosa y reflexiva.
Pero La Real no solo es conocida por su pasado académico, histórico y espiritual. También lo es por una historia que se ha transmitido durante generaciones, muy popular en el folclore de la isla.
El Fantasma del Monasterio de La Real
La leyenda habla de un monje que se enamoró de una joven, rompiendo los votos que había jurado cumplir. Un amor clandestino, imposible, marcado por la culpa y el arrepentimiento. El hombre, incapaz de abandonar el monasterio, se entregó a una vida de penitencia, oraciones y aislamiento, hasta el final de sus días.
Incluso hasta hoy, ya que su presencia nunca ha desaparecido del lugar. Según la leyenda, conocida como el Fantasma del Monasterio de La Real, aparece haciendo paseos nocturnos por los recovecos del monasterio. Se escuchan pasos, susurros, rezos, que provienen de una figura encapuchada. Siempre de noche y de forma fugaz.
Puertas que se abren solas, luces que se encienden en estancias vacías, sensaciones de frío repentino o la impresión de ser observado al recorrer ciertas zonas del recinto. La gente ha ido incorporando detalles terroríficos con el paso de los años, lo que hace que la leyenda siga tan viva como la primera vez en la que fue contada.