El acusado, durante el juicio en la Audiencia Provincial
La Fiscalía pide 19 años de cárcel por violación pese a que la víctima retira la acusación y pide perdón
El Ministerio Público ignora una carta de la mujer en la que admite que fue consentido y pide investigarla por falso testimonio tras retractarse: «Espero estar a tiempo de resolver esta cagada y puedas perdonarme»
La Fiscalía de Baleares ha decidido mantener este lunes la acusación contra un hombre juzgado por una presunta violación, a pesar de que la supuesta víctima ha retirado la acusación y escribió una carta de arrepentimiento. Para el Ministerio Público, el perdón de la mujer y su admisión de que el sexo fue consentido no son suficientes para borrar el rastro de las declaraciones del hombre prestadas ante la Policía y el juez de instrucción.
La vista oral este lunes en la Audiencia Provincial ha arrancado con la carta en la que la mujer implora el perdón del acusado: «Espero estar a tiempo de resolver esta cagada y que me puedas perdonar».
La víctima ha reconocido la existencia de una relación «tóxica» con discusiones y agresiones mutuas. «Era una persona muy celosa y no me creía cuando le decía que yo no estaba con otros hombres», ha admitido.
Pese a la retractación, la fiscal no ha cedido. En su informe final, ha justificado la decisión de mantener la imputación por agresión sexual incidiendo en que ha sido precisamente ahora, en el momento del juicio, cuando la mujer se ha desdicho. Según su criterio, los antecedentes por violencia de género que pesan sobre el acusado y el contexto de maltrato recurrente invalidan el nuevo testimonio de la víctima. Tanto es así que el Ministerio Público ha instado a la Sala a valorar si la mujer ha podido incurrir en un delito de falso testimonio.
El relato de los hechos que sostiene la acusación —y por el que solicita una condena total de 19 años por maltrato habitual, lesiones, coacciones y amenazas, además de la agresión sexual— relata una relación de ocho meses bajo el yugo del control y la humillación.
Según la Fiscalía, el 17 de agosto de 2024 el procesado irrumpió en la vivienda de la mujer, la golpeó violentamente contra una pared, la agarró del cuello hasta hacerla vomitar y la amenazó con un cuchillo de cocina con el que llegó a cortarle mechones de pelo.
En aquel episodio, siempre según el escrito fiscal, se produjo la violación. Una versión que la víctima ha matizado este lunes de forma sustancial. Si bien ha reconocido que aquel día sintió miedo y recibió una paliza, ha asegurado que ella misma se ofreció a que él le realizara tocamientos para demostrarle que «decía la verdad y que no veía a otros hombres».
La defensa pide la absolución
El acusado, que ha comparecido custodiado por la Policía, ha ofrecido una confesión parcial. Ha admitido el delito de lesiones y el control recíproco de los teléfonos móviles pero ha negado tajantemente la violación o haberle propinado una paliza. Su defensa ha solicitado la absolución de los cargos más graves, esgrimiendo que no se puede dictar un fallo condenatorio basándose exclusivamente en un «contexto» cuando la principal testigo de cargo ha retirado la incriminación.
Por su parte, la acusación particular ha decidido desmarcarse de la Fiscalía en el capítulo de la agresión sexual, manteniendo el resto de delitos. Según ha explicado, la retractación de la mujer no es una sorpresa de última hora sino un extremo que se lleva tratando entre las partes desde hace tiempo, aunque un cambio de fiscal en el último momento habría impedido que la modificación calara en el Ministerio Público.