La presidenta del Congreso, Francina Armengol, en la Comisión de Investigación en el Senado
Armengol supervisó la compra de las mascarillas 'fake' entre mensajes de afecto: «Fue bien, gracias»
Veinticuatro horas después del contacto de Koldo, la entonces presidenta de Baleares ratificó por mensaje el avance de las gestiones y le mandó un beso
En apenas 10 días, la trama de Koldo endosó cuatro millones en mascarillas fake al Gobierno de Baleares gracias a la diligente actitud de Francina Armengol. Según detalla el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, el primer contacto de la trama con el Ejecutivo balear es un mensaje de WhatsApp de Koldo García a la actual presidenta del Congreso de los Diputados. A las 6.23 horas de la mañana del sábado 25 de abril de 2020, el asesor del entonces ministro de Fomento, José Luis Ábalos, se presenta a la entonces presidenta balear, le explica su vinculación con el ministro y le pide que le devuelva la llamada que le hizo el día anterior.
La UCO, que sólo tiene registrados mensajes -no llamadas-, desconoce si Armengol devuelve la llamada, pero el siguiente mensaje registrado en el informe policial confirma que Koldo pudo entrar hasta la cocina en el Gobierno balear, porque a las 14.43 horas el director de Gestión del Servicio de Salud de Baleares -que posteriormente sería ascendido a director general del IB-Salut-, Manuel Palomino, ya tiene el teléfono de Koldo, ya sabe quién es Koldo y, más aún, tiene claro que el asesor de Ábalos ofrece al Govern más de un «millón de mascarillas FPP2 a 2,5 euros la unidad». De hecho, Palomino le escribe para solicitarles «las fichas técnicas» de los tapabocas.
El contacto directo de Palomino ya corre como la pólvora en el seno de la trama, porque diez minutos más tarde, según la UCO, Koldo se lo pasa al comisionista Víctor de Aldama, quien se lo reenvía al director ejecutivo de Soluciones de Gestión, Íñigo Rotaeche. Este contacta inmediatamente con Palomino y le envía información sobre los aviones con mascarillas que estaban a punto de desviarse hacia Palma. Durante toda la jornada sabatina, la trama amplía sus contactos con los servicios de compras del Servicio Balear de Salud y cierra diversos aspectos de la compra de 1,47 millones de mascarillas supuestamente de primera calidad , que llegaron a Palma en las siguientes horas y se pagaron con inusitada celeridad el 5 de mayo.
Armengol vuelve a aparecer a primera hora del domingo, cuando escribe a Koldo y reconoce estar enterada de las gestiones, ya que le informa de que «Manuel» (Palomino) le dijo «que fue bien». Es decir, estaba al tanto y supervisaba esta compra cerrada el día de antes. Además, la presidenta balear pregunta a Koldo si sabe de alguien que venda mascarillas infantiles, a lo que el asesor ministerial le contesta que le deje unas horas y lo arregla. «Sólo faltaría», responde Armengol junto con un emoji de beso con corazón. La UCO localizó una captura de esta conversación en el móvil de Aldama.
Extracto del mensaje de Armengol a Koldo en el informe de la UCO
De este modo, el informe de la UCO desvela que la puerta de entrada a Baleares para la trama de Koldo fue Francina Armengol y no directamente Manuel Palomino, como éste aseguró en su comparecencia en la comisión de investigación del Parlamento balear. El ex director del Servicio balear de Salud protegió a Armengol y se puso como escudo afirmando que recibió «una llamada por parte del Ministerio de Fomento estando en una reunión de compras».
Según la UCO, el primer contacto de la trama fue con Armengol a primerísima hora del sábado 25 de abril, Palomino sólo entra en acción a partir del mediodía de ese sábado y la líder socialista está al tanto de todas las gestiones, como confirma el mensaje que envía a Koldo apenas 24 horas después.
La endeble tesis de la «centralita»
Palomino dijo en el Parlamento que no identificó a su interlocutor porque recuerda que éste «se presentó como Ministerio», lo que no resultó llamativo para el alto cargo socialista. «Por la forma de tratar… no recuerdo que se presentara», apuntó vagamente durante su comparecencia el 14 de mayo de 2024. Un día antes, el ex alto cargo había desvelado en el Congreso que fue él quien habló con Soluciones de Gestión SL, la empresa investigada por el cobro de comisiones ilegales en la venta de material sanitario a gobiernos socialistas durante la pandemia.
En ese momento, Palomino era director de presupuestos del Servicio de Saludad y tenía por encima al director general, Juli Fuster, y a la consellera de Salud, Patricia Gómez, quienes también aparecen en el informe de la UCO. Según la versión de Palomino, desde el Ministerio le contactaron directamente a su móvil -a través de la centralita del IB-Salut- para ofrecerle ayuda a través de una empresa ajena al sector y sin referencias como Soluciones de Gestión y Apoyo a Empresas SL.
Armengol y su entorno argumentan ahora que el informe de la UCO la exime de responsabilidad al no acreditar órdenes directas de contratación, pero la investigación desvela que fue ella quien abrió los canales de comunicación de su gobierno con la trama. Y que después, no sólo delegó en los técnicos del Servicio de Salud sino que llevó a cabo una supervisión política que permitió a la trama operar con una familiaridad inaudita durante la emergencia sanitaria.
Armengol insiste en que no dio instrucciones, algo que sólo se certificaría con el análisis pericial de los dispositivos móviles tanto de Armengol como de sus subordinados directos, que el juez no ha solicitado.