Casi 100 alumnos participan en una iniciativa para construir y lanzar un minisatélite con capacidad para recoger datos.

REMITIDA / HANDOUT por CAIB
Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma
20/4/2026

El conseller de Educación de Baleares ha asistido al acto de clausuraCAIB

Ciencia y educación

Adolescentes convertidos en ingenieros: de la monitorización ambiental a telemetría en minisatélites

Cerca de un centenar de estudiantes participa en el desafío CanSat, una iniciativa europea que impulsa vocaciones científicas y tecnológicas

Con 14, 15 o 16 años, y en una etapa en la que todavía se están definiendo intereses, hay chavales que se lanzan a grandes retos. Como el CanSat, una iniciativa educativa de alcance europeo, que busca precisamente eso: despertar vocaciones científicas y tecnológicas —desde la ciencia y la ingeniería hasta las matemáticas—, a través de un desafío muy concreto que les obliga a pensar, diseñar y construir como auténticos ingenieros.

Casi un centenar de estudiantes de secundaria ha puesto este lunes el broche final al programa en el aeródromo de Binissalem, en Mallorca. En total, 98 jóvenes de entre 14 y 19 años han participado en una experiencia que convierte el aula en laboratorio y plantea un objetivo claro: desarrollar un minisatélite del tamaño de una lata capaz de recoger datos durante su descenso.

Recogida de datos

El momento clave ha sido el lanzamiento. Con ayuda de drones, los dispositivos han alcanzado aproximadamente un kilómetro de altura antes de iniciar una bajada controlada en la que han ido registrando información. Temperatura, presión atmosférica, niveles de CO₂ o radiación son algunos de los parámetros que ahora los equipos deberán analizar para completar su misión.

Nada de esto sale de la nada. Detrás de cada lanzamiento hay meses de trabajo estructurado en varias fases. Primero, el diseño y la investigación, donde cada equipo decide cómo abordar el reto. Todos deben cumplir una misión común —medir temperatura y presión del aire—, mientras que una segunda misión queda abierta a la creatividad de cada grupo.

En esta edición han participado 18 equipos procedentes de diez centros educativos de Mallorca, Menorca y Eivissa, con 83 alumnos mallorquines, cinco menorquines y diez ibicencos. Más allá de las cifras, lo relevante ha sido la variedad de enfoques: desde sistemas de monitorización ambiental hasta propuestas centradas en la eficiencia energética o en el seguimiento de dispositivos mediante GPS y telemetría.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas