La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol

La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina ArmengolEP

Baleares

Aldama entró en la sede presidencial de Armengol con trato 'VIP' para negociar la venta de PCR

La UCO acredita que la secretaria de la entonces presidenta registró la matrícula del coche para que el empresario de la trama accediera al Consolat de Mar en noviembre de 2020 en un vehículo particular

Los últimos informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ponen en tela de juicio la versión mantenida por la expresidenta de Baleares y actual presidenta del Congreso, Francina Armengol, sobre su relación con el empresario y conseguidor de la trama Koldo Víctor de Aldama.

Inicialmente, Armengol negó que lo conociera. Sin embargo, tras las revelaciones del propio empresario en una entrevista televisiva, la expresidenta admitió haber coincidido con él en el Consolat de Mar, sede del Gobierno balear. No obstante, la socialista enmarcó dicho contacto en una «reunión institucional» con una delegación del grupo Globalia, encabezada por Juan José Hidalgo, y aseguró que Aldama acudió simplemente como acompañante y que no existió un trato directo.

Frente a la versión del encuentro fortuito o protocolario, el informe de la Guardia Civil documenta una gestión directa y personalizada para que Aldama accediera a la sede de la presidencia balear en un vehículo particular. Su presencia en el Consolat de Mar no fue la de un mero acompañante de Globalia sino que acudió con un plan de negocio bajo el brazo para colocar su cargamento de test y pruebas PCR, a sabiendas que el Ejecutivo balear estaba interesado.

El 16 de noviembre de 2020, Armengol facilitó a Koldo García el contacto de su secretaria personal, Águeda Quiñonero. Koldo reenvió de inmediato este contacto a Aldama, incluyendo un pantallazo de su conversación con la entonces presidenta.

«Si comes con ellos, te voy a querer siempre»

Los investigadores han registrado mensajes en los que Koldo instaba a Armengol a celebrar un encuentro discreto: «comer con ellos algo rápido en un reservado... si comes con ellos en una hora te voy a querer siempre».

La investigación confirma que Aldama envió a Koldo una matrícula específica para que se le autorizase a entrar en el complejo del Consolat de Mar con un coche particular. Se trata de un trato VIP reservado a autoridades excepcionales con el que el comisionista evitó el acceso a pie. Esta gestión fue tramitada por la secretaria de Armengol tras recibir los datos por parte del asesor de Ábalos.

Este episodio documentado por la UCO, que sitúa la visita el 17 de noviembre, cuestiona la afirmación de la secretaria general del PSIB de que no conocía al empresario. Según la UCO, Aldama acudió a esa cita para venderle las pruebas PCR, a través de la sociedad Eurofins-Megalab controlada por la trama.

«Por favor, puedes comer algo rápido con ellos mañana (...) si comes con ellos en una hora te voy a querer siempre», le pedía Koldo a Armengol el día de antes. La presidenta accedía porque sólo «tres minutos más tarde», dice la UCO, Koldo reenvía el contacto de la secretaria personal de Armengol a Aldama. «Ya por la tarde, Aldama le envía una placa de matrícula para que la autoricen para entrar en presidencia -balear- y acto seguido Koldo se la reenvía a la secretaria de Armengol, que contesta: «Perfecto. Ahora mismo aviso».

Tras la reunión, al día siguiente, el día 18 de noviembre por la mañana, Aldama remite a Koldo un documento titulado «Presentación proyecto Covid Baleares» y Koldo se lo reenvía a Armengol quien, como se constata por los mensajes, no es ajena a las gestiones y participa de las contrataciones aunque estén delegadas en sus subordinados. «Estos van con Air Europa, te cuento y me dices». El facilitador Koldo tenía convenientemente informada a la presidenta casi de cada paso. La compra se efectuó por valor de 1,1 millones de euros al año siguiente.

La investigación subraya el lucro personal de los cabecillas de la trama, quienes convirtieron la venta de test de diagnóstico en un negocio millonario bajo el paraguas de la pandemia.

El portavoz del PSOE de Baleares, Iago Negueruela, ha explicado posteriormente que la matrícula que figura en el sumario pertenece a Globalia y no a Víctor de Aldama, remitiendo a cualquiera a una consulta en la DGT para zanjar la polémica.

Sin embargo, que el coche figure a nombre del holding de los Hidalgo no desmiente su uso por parte del comisionista sino que refuerza los vínculos entre la compañía y el cerebro de la red. Lejos de ser una comparsa de Globalia, Aldama maniobró con información privilegiada, ya que conocía de antemano la intención de Armengol de blindar puertos y aeropuertos con controles sanitarios y acudió al Consolat de Mar con el negocio de las PCR listo debajo del brazo.

El PSOE exige una disculpa a Armengol por «difamarla»

Según Armengol, a la luz de las informaciones rescatadas por la UCO, se «confirma plenamente que nunca, ni yo ni nadie de mi Govern, dio una orden política para contratar con una empresa o con otra». Dice que gobernó ocho años Baleares de forma «valiente, transparente y comprometida con el interés general de la ciudadanía».

Por su parte, el PSIB, tras leerse el informe «tres veces» exige que se le pida «disculpas» a quien haya cuestionado la gestión de la ex presidenta y por haberla «difamado».

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