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La Cumbre de la OTAN y el viaje de Begoña

Lo incómodo es que la señora de Sánchez no ha asistido a cuatro de las seis cumbres de la OTAN, lo que me sume más en la angustia: ¿por qué tal ansiedad ahora?

Act. 04 jul. 2026 - 09:05

El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, y su mujer, Begoña Gómez

El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, y su mujer, Begoña GómezEuropa Press

Trump nos menciona de nuevo con la zafiedad marca de la casa. Irritado con nuestro Gobierno, sacó a colación que salimos trasquilados en el 98 luchando contra ellos, que perdimos Cuba, Filipinas, Puerto Rico, etc. Es como si el orador metepatas Óscar Puente, hablando de nuestra controversia con Trump, le recordara que Estados Unidos acabó derrotado en Vietnam y Afganistán. La delicadeza tampoco es su fuerte.

Saltemos el preámbulo, vayamos a la acusación. Trump nos tacha de ser un aliado rácano de la OTAN. ¿Se equivoca? Parece que no. El Gobierno de Sánchez es el más rezagado en el porcentaje de gasto en Defensa que se fijó hace bastantes años y, cuando se actualiza hace un año, es el único que dice que no pasará del 2,1 % del PIB.

Rutte, secretario general de la OTAN, ya dijo que no sabía qué malabarismo podía hacer Sánchez para lograr con ese porcentaje los objetivos marcados; no es descabellado pensar que en la Organización coligen que no hay nada que hacer con un egoísta. Si comparamos, vemos que Alemania llegará a 3,7 en 2030, Gran Bretaña con una inversión enorme en drones, a 2,7 o 2,30, y Polonia ya gasta 4,7 %. Hasta Portugal va a superar lo insinuado por Sánchez.

Rutte acaba de regresar de EE.UU., donde intentó calmar no sólo a Trump, sino a la opinión pública americana frustrada con la cicatería europea porque empieza a sentir, en sus bolsillos, lo que predica el presidente norteamericano: los europeos son unos gorrones, Estados Unidos está harto de gastar más que todos ellos juntos en una alianza en la que uno de los fines más importantes es la defensa de los europeos. El sueño de Sánchez y de algún otro gorrón es que esta convicción es del agresivo Trump y no de los americanos, pero se equivocan, empieza a estar generalizada en la clase dirigente, incluida la izquierda, que Europa se durmió en los laureles del gasto chupando rueda de Estados Unidos. Llevamos años haciendo méritos.

No sabemos lo que quiere decir Trump cuando anuncia que España se va enterar, puede que nada bueno, pero en Turquía dentro de tres días lo tenemos crudo

El jefe otánico también ha afirmado (en portada ayer en el Financial Times) que la amenaza actual de Europa es Putin, que por el momento dependemos militarmente de Washington y que él allí ha vendido en su viaje que Europa va en serio en el rearme. Para cualquier abogado de la buena voluntad europea, la postura de Sánchez es engorrosa, dañina porque rompe el alegato común. No sabemos lo que quiere decir Trump cuando anuncia que España se va a enterar; puede que nada bueno, pero en Turquía dentro de tres días lo tenemos crudo. Los temas estelares son dos: la defensa de Ucrania y cómo se articula el rearme europeo. En el primero, España es un modesto contribuyente en la ayuda al país invadido; una cosa es predicar y otra dar trigo, y en el segundo somos el lastre, la rémora. La palabra rearme nos da dentera.

Resulta extraño, entonces, el interés de Begoña Gómez en ir al cónclave de Ankara y de paso seguir para Londres para la graduación de su hija. La petición de su abogado me deja perplejo. Si el juez, a pesar de la retirada del pasaporte, le concede la excepción, va a parecer que doña Begoña tiene una bula que los demás no tenemos. Cabe preguntarse si, retirado un pasaporte a otro ciudadano, se lo darían en una semana para un par de viajes. Parece que no.

Yo soy padre, y aunque me costaría hacer excepciones con Begoña y no con otro contribuyente, me plantearía si fuera juez concederle dos días para lo de la hija. No bromeo.

Ahora bien, lo de la OTAN parece una cuchufleta. Me desvelé anoche después del triunfo de la selección pensando en el papel vital que para España o para la Cumbre puede jugar Begoña y no lo encuentro. Le he dado muchas vueltas, pero sigo con dudas de que sea vital que ella opine sobre la defensa de Ucrania. También, desvelado, he considerado la utilidad de su presencia para decidir sobre la fabricación de un caza europeo. Vacilo. Otra pregunta desgarradora: ¿debería intervenir para recordar la amenaza que puede venir del Sur, algo real? Sufro. No me consta.

Le he dado muchas vueltas, pero sigo con dudas de que sea vital que ella opine sobre la defensa de Ucrania

Quizás los 342 asesores monclovitas, aparte de intentar mostrar al juez Peinado como inhumano, deducen que la asistencia de Begoña apuntalará la fortaleza de Sánchez para seguir siendo el líder mundial enfrentado al brutote de Trump. No sé, estoy hecho un lío porque el juez sabe que Sánchez es el paladín de la resistencia.

Lo incómodo es que la señora de Sánchez no ha asistido a cuatro de las seis Cumbres de la OTAN, lo que me sume más en la angustia: ¿por qué tal ansiedad ahora? ¿Será vital de verdad para la seguridad de España que Begoña esté en Estambul?

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