Una mujer desesperada en su trabajo
La empresa investigada por despedir a una empleada que hablaba catalán se desmarca: «El motivo no es este»
Aticco niega que el uso del catalán sea la causa del despido y sostiene que la decisión responde a razones profesionales y disciplinarias, mientras la Inspección de Trabajo analiza la denuncia
Las miradas están puestas en Aticco, compañía dedicada al alquiler de oficinas y espacios compartidos en Barcelona, tras la denuncia presentada por una trabajadora que sostiene haber sido despedida por hablar catalán en el entorno profesional. La denuncia ha activado la intervención de la Inspección de Trabajo, que deberá determinar si hubo vulneración de derechos o si el cese se ajusta a la normativa laboral vigente.
La empresa, sin embargo, ha salido al paso de las acusaciones y niega que exista un conflicto lingüístico como tal. La dirección insiste en que el despido obedece a motivos «profesionales y disciplinarios», relacionados con la actitud, el desempeño y el funcionamiento interno del equipo, y subraya que la referencia al idioma en la carta de despido se
El caso ha ganado relevancia porque en la documentación vinculada al despido aparece citado el uso del catalán en comunicaciones con clientes y compañeros, y se menciona la indicación interna de utilizar el castellano como lengua habitual en el entorno de trabajo. Este elemento ha sido aprovechado por entidades que promueven la defensa del catalán para presentar el episodio como un ejemplo de discriminación.
La directiva de la empresa, que ha dado explicaciones públicas sostiene, no obstante, que el catalán no es la causa del despido, sino uno de varios puntos recogidos en el expediente, y defiende que la compañía actúa «con criterios profesionales». El foco está ahora en la Inspección de Trabajo, que deberá esclarecer los hechos con rigor y sin dejarse arrastrar por campañas de lucha por los derechos lingüísticos.