Partido más votado en cada provincia en las elecciones generales de 2023
¿Por qué los votos de la ley de nietos pueden decidir unas elecciones generales?
En algunas provincias las diferencias son tan estrechas que un puñado de papeletas del censo en el extranjero puede decantar el ganador del último escaño
No hacen falta muchos votos para dar un vuelco a unas elecciones generales. La batalla por el último escaño en algunas provincias es tan apretada que un puñado de papeletas puede decantar el color del asiento y la mayoría en el Congreso de los Diputados.
La ley de nietos, impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, ampliará el censo de los residentes en el extranjero, el conocido como voto CERA, puesto que las personas a quienes se les reconozca la nacionalidad española tienen automáticamente derecho a voto. Las investigaciones publicadas en El Debate han levantado la alarma tanto del PP como de Vox, que acusan al Gobierno de tratar de alterar el censo.
Los críticos que tildan de exageradas estas acusaciones desdeñan el peso del voto extranjero en el escrutinio. Si bien es cierto que la participación del CERA es muy baja, no menos cierto es que no hacen falta muchos votos para decantar elecciones apretadas. En las pasadas generales, por ejemplo, el último escaño en la provincia de Gerona se decidió por 286 votos, en Cantabria se decidió por 407 votos, en Tarragona por 1.251 votos y en Madrid por 1.351 votos. En Madrid, de hecho, el voto CERA decantó el último escaño en las pasadas elecciones, una muestra de que el voto extranjero puede cambiar el rumbo de la política nacional.
A pesar del reducido peso del voto CERA, sí es capaz de alterar estas diferencias tan reducidas; más aún con la futura ampliación de su censo a raíz de la ley de nietos. En el caso de Gerona, por ejemplo, esos 286 votos que habrían decantado el último escaño suponen tan solo el 12,2 % del total de votantes CERA de la circunscripción en esos comicios: 286 votos sobre el total de 2.335 electores que ejercieron su derecho al voto de los 24.016 que estaban llamados a las urnas.
En el caso de Cantabria, los 407 votos que habrían cambiado el color del último escaño suponen el 11,6 % del total de votantes CERA de la provincia: 407 votos de los 3.463 electores que ejercieron su derecho, sobre el total de 41.229 del censo de residentes en el extranjero. En el caso de Madrid, a pesar de que el número de votos que habrían decantado el último escaño es mayor, 1.351 papeletas, proporcionalmente es más bajo. Esos votos tan solo suponen el 3,0 % del total de votantes CERA de la provincia: 1.351 sobre el total de 44.807 que ejercieron el derecho al voto de los 376.504 que estaban llamados a las urnas.
La siguiente tabla muestra el total del censo de los residentes en el extranjero, el total de votantes CERA en las pasadas elecciones y el número de votos que podrían haber alterado el último escaño. En esta tabla se muestra que en algunas provincias, una pequeña variación habría cambiado el color del asiento en el Congreso. En otras, sin embargo, la diferencia para conseguir el último escaño es mayor que el número de votantes CERA, como en el caso de Cádiz, o directamente mayor que todo el censo, como en el caso de Zaragoza.
El PSOE gana en más provincias
La ampliación del voto CERA impulsada por la ley de nietos presumiblemente podría favorecer al PSOE si nos fijamos en los precedentes inmediatos. En las pasadas elecciones generales, el PP fue el partido más votado en España con el 33,06 % de los votos frente al 31,68 % del PSOE. En el voto CERA ganó el PP incluso con un margen mayor (33,03 % frente al 29,03 %). ¿Favorecería entonces el voto CERA al PP más que al PSOE? No, porque en el reparto de escaños importan las circunscripciones, no el total nacional; y aquí el PSOE sale ganando.
En las elecciones de 2023, el PP venció en 40 circunscripciones, el PSOE en diez, y las otras dos fueron una para Bildu y otra para el PNV. En el voto CERA, por el contrario, el PP tan solo ganó en 14 circunscripciones, mientras que el PSOE se llevó todas las demás, 38 en total. Un completo vuelco con el que el PSOE tiene más papeletas de arañar el último escaño en más circunscripciones.
El PP ganó el CERA, pero concentró su voto de residentes en el extranjero principalmente en las circunscripciones de Madrid y las cuatro provincias gallegas. Sin embargo, la influencia del voto CERA está en los restos que pueden dar la vuelta al último escaño y, en ese caso, cuantas más circunscripciones susceptibles de cambiar, más opciones de arañar el cambio de color de un asiento en el Congreso.
El beneficio reciente del PSOE con el voto extranjero es recurrente. Sin ir más lejos, el PSOE ha perdido estrepitosamente las cuatro últimas elecciones autonómicas, mientras que en todas ellas ha ganado el voto CERA. En Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura, los socialistas se llevaron entre el 31 y el 35 % de los votos de los residentes en el extranjero.
Importancia desigual entre provincias
El peso del voto de los residentes en el extranjero es desigual. En Orense, el voto CERA supone el 28,9 % del censo electoral; en Lugo, el 20,5 %; y en La Coruña y Pontevedra, el 12 %. Por encima del 10 % están Asturias, Zamora, Santa Cruz de Tenerife, León y Salamanca. En cambio, en una decena de provincias el CERA supone menos del 10 % del censo, entre ellas Sevilla y Toledo. La ley de nietos incrementará estos porcentajes con seguridad.
Si bien el peso de los residentes en el extranjero es notable en el censo de algunas provincias, la participación general es baja. La participación media en España en las generales de 2023 fue del 9 %, con provincias por debajo del 5 %, como las dos canarias, y otras en torno al 15 %, como Segovia y Zaragoza. Un peso relativo y una participación baja que, no obstante, no impiden que pueda ser determinante en resultados ajustados.
Así funciona la ley de nietos
La Ley de Memoria Democrática, conocida como ley de nietos, concede la nacionalidad española a los nacidos fuera de España cuyo padre, madre, abuelo o abuela hayan sido originariamente españoles. La nacionalidad española da derecho a voto en las elecciones generales. Cuando un ciudadano adquiere la nacionalidad española en el extranjero, pasa a formar parte del Censo de los Electores Residentes-Ausentes (CERA). Para las elecciones generales, el voto se suma al escrutinio de una provincia específica en España; es decir, se cuenta con el resto de las papeletas de la circunscripción.
El nuevo ciudadano español elige el municipio y la provincia al realizar el trámite. Teóricamente, no se puede inventar una provincia al azar, sino que se debe elegir una en función del arraigo de los ascendientes (por ejemplo, el municipio originario de la familia) o un municipio de arraigo propio en el caso de que se haya residido algún tiempo en España o se tengan propiedades en el país.