Fundado en 1910
Ilustración de José Bono

Ilustración de José BonoEl Debate

El perfil

José Bono, el dosier secreto del emperador manchego

Cada vez que su nombre aparece en la prensa, lo hace asociado al enriquecimiento injustificado y a las transacciones turbias: hoy en Dominicana, ayer en Guinea, mañana en Marruecos

Hacía mucho que no comparecía en un acto público en España José Bono Martínez (Salobre, Albacete, 75 años). Hasta que hace seis meses apareció por sorpresa en la toma de posesión de la ministra de Educación, Milagros Tolón, castellano-manchega como él. Allí, colocado discretamente a la izquierda de las autoridades, estaba el político que pasa por ser una bomba de relojería socialista andante, bomba que podría estar a punto de estallar, precisamente cuando la UDEF acaba de detonar otra a los pies del que fuera su jefe, José Luis Rodríguez Zapatero. Quien lo ha sido casi todo en la política nacional acudía el 23 de diciembre pasado al relevo de ministros sanchistas, seguramente para agradecerle a la nueva titular de Educación que, cuando era alcaldesa de Toledo, no bloqueara la ampliación de un polígono cercano a su polémica y opaca Hípica Almenara, de 110.000 metros cuadrados, un negocio que Bono montó en secreto hace 25 años, cuando todavía era presidente autonómico, y que ahora gestiona su hijo, José Bono Jr., al que la misma exalcaldesa de Toledo estuvo a punto de casar con su novio periodista, boda que finalmente no se celebró. Esa parcela del exministro, objeto de recalificación, podría haber pasado, con la conversión del suelo rústico en urbanizable, a multiplicar por cien su precio. La hípica no solo cuenta con pistas de competición, sino que alquila salones de lujo para eventos. Un muy boyante lucro de los Bono, cuyo multimillonario patrimonio ha estado sepultado por un halo de impunidad que podría estar a punto de desaparecer al calor de algunos sumarios judiciales.

De hecho, cada vez que su nombre aparece en la prensa, lo hace asociado al enriquecimiento injustificado y a las transacciones turbias: hoy en Dominicana, ayer en Guinea, mañana en Marruecos. Y no solo trasciende a los medios nacionales; la propia televisión del país hispanoamericano ha destapado en los últimos días el complejo entramado de sociedades y proyectos solares –el más fecundo, una macrociudad de 500 millones de euros– en la isla caribeña del que fuera ministro de Defensa con Rodríguez Zapatero, que se tradujo poco después en la entrega de dos viviendas de lujo, según ha revelado Alejandro Entrambasaguas. Junto a él se asocia a un antiguo diputado socialista madrileño, Juan Segovia, con el que compartiría, además de negocios y sede de su empresa, una estrecha relación personal. Segovia fue una figura clave en el PSOE madrileño, jefe de campaña de Eduardo Madina en 2014, tiempo en que conoció a Bono. Como ha informado El Debate, en conversaciones interceptadas entre el presidente del ajuar de Nefertiti y su secretaria Gertrudis, ambos hablan de un viaje a Venezuela, con parada en Dominicana, y citan precisamente a Segovia, que en su día fue contertulio de La Sexta.

Ambos viven intermitentemente en esa isla, dado que Segovia, además de su exitosa carrera empresarial, es autor de algunos de los discursos del presidente dominicano, Luis Abanider, persona clave en los prósperos business de Bono. Precisamente este jefe de Estado le otorgó, un mes después de llegar al poder y justificándola por «naturalización privilegiada» –proceso reservado a extranjeros que hayan prestado servicios extraordinarios al país–, la nacionalidad dominicana para que pudiera moverse como pez en el agua por los pelotazos caribeños. El expolítico español, ataviado con una guayabera azul, tiene tan buena relación con Abinader que acudió junto a él a la inauguración hace medio año de un resort de la familia de Juan José Hidalgo, propietario de Air Europa, en la República Dominicana.

Su dilatada carrera política, aparentemente, acabó en 2011, pero su larga sombra sigue instalada en el corazón del poder y las influencias socialistas

Su cercanía a esa aerolínea rescatada, operación que está siendo investigada en España, es un vaso comunicante de Bono con los actuales escándalos socialistas. No es el único. El Ejecutivo de Sánchez pagó, con fondos europeos, una subvención para la formación de medio millón de euros a la policía dominicana, de la que Bono era asesor. Y más: agentes de la UCO viajaron a Santo Domingo para investigar los movimientos financieros de Víctor de Aldama, otro perejil de las salsas socialistas. Esa acreditada alma viajera del exjefe autonómico, también le llevó a adquirir una mansión multimillonaria en Tánger (Marruecos), con mediadores cercanos a Zapatero. Curioso: el Gobierno español terminó cambiando, sin explicación alguna, la tradicional cercanía con la salida consensuada para el Sáhara, y respaldó sin fisuras la posición del Reino vecino del sur, coincidiendo con este acercamiento de ZP y sus exministros a las élites marroquíes.

Ese continente no tiene secretos para los «marcopolos» progresistas de la Alianza de las Civilizaciones. El CNI también siguió los pasos de Bono y Miguel Ángel Moratinos, ambos exministros de Zapatero (el mismo que los acompañó en alguna ocasión), en Guinea Ecuatorial, a raíz de su estrecha relación del primero con los negocios de Francisco Hernando «El Pocero». Y más allá de Dominicana, allende los mares también conocen bien a Bono: Estados Unidos investiga secretamente a una trama de corrupción que podría no serle ajena. Es decir, sobre ese personaje se estrecha cada vez más el cerco de las sospechas después de una dilatada carrera política que, aparentemente, acabó en 2011, pero cuya larga sombra sigue instalada en el corazón del poder y las influencias socialistas.

Hijo de José y Amelia, que regentaban un colmado en Salobre, tienda en la que el niño también ayudó, tuvo en su padre un ejemplo, ya que fue alcalde de la localidad albaceteña y miembro de Falange, aunque terminó como afiliado en UGT. El socialista hispano-dominicano estudió en un colegio jesuita de Alicante y posteriormente se licenció en Deusto en Derecho y Ciencias Económicas y se vinculó a movimientos cristianos. De hecho, dice ser católico practicante y en algún programa de televisión ha contado que estuvo a punto de ser cura, vocación que hubo de abandonar tras la muerte prematura de su madre. Ha relatado, para justificar su cambio de tercio vital, que ver morir a uno de sus amigos en la matanza de Atocha, le llevó a afiliarse al PSP de Tierno Galván. Con el que fuera alcalde de Madrid empezó a trabajar como abogado laboralista. Pero por poco tiempo. Enseguida saboreó las mieles de la nómina pública.

A partir de ahí fue presidente autonómico durante seis legislaturas. Hasta que, en 2004, Zapatero, ante el que perdió cuatro años antes en primarias por solo nueve votos, le nombró ministro de Defensa, cargo que ostentó hasta 2006, que dimitió «por motivos personales». Luego confesó que lo hizo por desacuerdo con la aprobación del Estatuto de Autonomía de Cataluña, que abrió la espita durante la era Zapatero al golpe de Estado separatista en 2017. Sin embargo, el disenso no fue tan claro: Bono fue el ejecutor de otra de las medidas más disruptivas de ZP, cual fue la salida de nuestras tropas de Irak, sin las explicaciones oportunas a la OTAN. En 2008 volvió a la escena pública como presidente del Congreso de los Diputados hasta que Rajoy ganó por mayoría absoluta en 2011.

Bono fue el ejecutor de otra de las medidas más disruptivas de ZP, cual fue la salida de nuestras tropas de Irak, sin las explicaciones oportunas a la OTAN

Para entonces, su matrimonio de 29 años con Ana Rodríguez Mosquera ya hacía agua. Hace no mucho contó que su exposición pública hizo mella en la convivencia. Y lo recreó con un suceso confesado en La Sexta: un día le pidió a su mujer un beso y ella se lo negó diciéndole que se lo diera Castilla-La Mancha. La pareja anunciaba su separación, dejando atrás una dilatada vida común y cuatro hijos. La primera de ellos es Amelia, la más mediática, ya que estuvo casada con Manuel Martos, hijo de Raphael, la misma que protagoniza habitualmente vídeos delirantes que son pasto de chanzas y memes en las redes sociales. Después nació José, el único chico, jinete y periodista, que gestiona la controvertida hípica y al que su padre regaló un piso en el barrio de los Austrias, de Madrid, valorado, según se ha sabido, en más de un millón de euros. La tercera es Ana, la más discreta. Para terminar con la benjamina Sofía, a la que sus padres adoptaron con apenas siete meses. Salvo esta última, los demás comparten sociedades y negocios con el patriarca. El patrimonio de la familia en España podría superar los cinco millones.

Bono, que dice haber recuperado la forma física gracias a una estricta rutina que alterna con un ayuno completo cada 24 horas, no se pierde un enjuague doméstico. Hasta aparece en conversaciones interceptadas por la policía judicial con implicados en la trama Kitchen, que afecta al PP. Una de ellas es un mensaje que se cruzan el comisario Eugenio Pino y el exsecretario de Estado Francisco Martínez. Pino, según la investigación, le dice a su jefe: «Falta Bono, ¿tú crees que caerá Bono? Eran socios. Yo se lo encargué, pero creo que se pasó al lado oscuro». Pues eso.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas