Agente de la Policía Nacional

REMITIDA / HANDOUT por POLICÍA NACIONAL
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30/4/2026

Agente de la Policía NacionalCNP

Sucesos

Un falso técnico y su cómplice estafan más de 10.000 euros a un anciano en Menorca y huyen a Madrid

El impostor se presentó en su vivienda tras una llamada engañosa, manipuló sus datos bancarios y, junto a otro implicado, fue retirando el dinero en distintos puntos del país después de desplazarse a la capital

La víctima, un anciano de 80 años —un perfil especialmente vulnerable ante este tipo de engaños—, fue el blanco de una estafa que comenzó con una simple llamada telefónica que parecía rutinaria. Al otro lado, una voz firme y convincente se presentó como personal de su banco y le alertó de supuestos problemas en su cuenta. Nada sonaba extraño. Al contrario, el mensaje transmitía urgencia, pero también tranquilidad: todo tenía solución y un especialista acudiría a su domicilio ese mismo día para encargarse de los ajustes necesarios.

Horas después, el hombre que decía venir a ayudar llamó a la puerta. Su actitud, su forma de expresarse y la seguridad con la que actuaba terminaron de disipar cualquier duda. Ya dentro de la vivienda, pidió utilizar el ordenador para revisar la cuenta bancaria y corregir las anomalías. La víctima, confiada, le facilitó el acceso sin imaginar lo que realmente estaba ocurriendo.

Mientras aparentaba resolver incidencias, el impostor aprovechó para moverse con discreción. No solo accedió a información sensible, sino que también sustrajo la tarjeta SIM del teléfono móvil del anciano. Ese detalle, aparentemente menor, resultó decisivo: con ella podía validar operaciones desde otro dispositivo sin levantar sospechas inmediatas.

Poco después empezaron los movimientos. El primero fue una retirada de 1.000 euros en un cajero de Maó. Era solo el inicio. Tras abandonar la isla, el falso técnico se desplazó hasta Madrid, donde le esperaba otro implicado. A partir de ese momento, ambos actuaron de forma coordinada, recorriendo distintos puntos del país para seguir extrayendo dinero en varios cajeros.

Durante varios días, fueron realizando retiradas sucesivas hasta sumar cerca de 9.500 euros adicionales. En total, más de 10.000 euros desaparecieron de la cuenta del afectado sin que este fuera consciente en tiempo real de lo que estaba ocurriendo. El control que habían logrado sobre los sistemas de verificación les permitió operar con margen y sin activar alertas inmediatas.

La investigación permitió reconstruir el recorrido y la forma de actuar de los sospechosos. Los agentes lograron identificar tanto al hombre que acudió al domicilio como a su colaborador, y emitieron una orden de búsqueda. No tardaron en ser localizados en la periferia de Madrid, donde finalmente fueron detenidos como presuntos responsables de la estafa.

El caso refleja un patrón cada vez más habitual: engaños que combinan contacto telefónico, suplantación de identidad y presencia física para reforzar la credibilidad. También pone el foco en cómo los delincuentes aprovechan la confianza de las personas mayores, utilizando un lenguaje técnico y situaciones aparentemente verosímiles para acceder a datos sensibles.

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