El compinche, otro carterista, pasando a disposición judicial
Detenida una carterista cuando iba a volver a actuar tras robar a turistas en la otra punta de Mallorca
Cae en Son Servera días después de «limpiar» carteras en Valldemossa junto a un cómplice, en un caso que evidencia el carácter itinerante de estos delincuentes
La Guardia Civil ha detenido a una carterista cuando se disponía a cometer un nuevo hurto en el mercado municipal de Son Servera, en el noreste de Mallorca, apenas unos días después de actuar, junto a un cómplice, en la localidad de Valldemossa, situada en el extremo opuesto de la isla. La mujer fue identificada por agentes de la Policía Local en el propio mercado cuando se preparaba para «limpiar» de nuevo a turistas aprovechando la afluencia de público. Al comprobar que estaba siendo buscada por la Guardia Civil de Esporles, los agentes procedieron a su detención y a su puesta a disposición de los investigadores.
Según las pesquisas, la arrestada habría participado en la sustracción de una cartera con 700 euros en efectivo a un visitante en Valldemossa durante la segunda quincena de abril. En ese mismo episodio habría actuado junto a otro individuo, también detenido, con el que formaba un tándem especializado en hurtos al descuido.
El caso ilustra el carácter itinerante de este tipo de delincuencia. Tras cometer un robo en un punto de la isla, los autores se desplazan rápidamente a otra zona para continuar su actividad y dificultar su localización. En este caso, la presunta carterista y su cómplice habrían pasado de actuar en un enclave turístico de la Serra de Tramuntana a otro municipio del noreste mallorquín en cuestión de días.
La investigación se inició tras una serie de denuncias por hurtos registradas en Valldemossa, donde varias víctimas alertaron de la desaparición de sus carteras en espacios concurridos. A partir de ahí, los agentes lograron identificar a los dos sospechosos y reconstruir su modo de actuación.
Robo de efectivo y de tarjetas
El hombre fue arrestado con anterioridad como presunto autor de la sustracción de otra cartera que contenía 400 euros y una tarjeta bancaria. Posteriormente, habría utilizado esta tarjeta para retirar 700 euros de un cajero automático, lo que ha motivado que también se le impute un delito de estafa.
Según la Guardia Civil, el hombre fue interceptado cuando regresaba a Valldemossa con la presunta intención de seguir cometiendo hurtos contra turistas. Tras pasar a disposición del Juzgado de Instancia de Palma, la autoridad judicial acordó imponerle una orden de alejamiento que le prohíbe acercarse a menos de 300 metros de la localidad.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones ni la posible vinculación de los arrestados con otros hechos similares ocurridos en distintos puntos de la isla en fechas recientes.
Las fuerzas de seguridad subrayan que este tipo de dispositivos se refuerzan con la llegada de la temporada alta en Baleares, cuando aumenta la presión sobre los enclaves turísticos. Tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional intensifican entonces su presencia en mercadillos, cascos históricos y zonas de gran afluencia ante la actividad de grupos organizados que encuentran en los turistas un blanco especialmente vulnerable: suelen portar más dinero en efectivo y, en un contexto de ocio y vacaciones, tienden a relajar las medidas de autoprotección.