Una estelada, entre algunos participantes
Vox denuncia la operación de ingeniería social «a favor del pancatalanismo» del Correllengua
La formación acusa al Partido Popular de «rendición» y advierte de una ofensiva ideológica que, a su juicio, utiliza recursos públicos, simbología separatista y movilización juvenil para imponer un proyecto identitario
Mallorca ha acogido este fin de semana una nueva edición del Correllengua Agermanat, una iniciativa itinerante que busca promocionar el catalán, y que ha recibido duras críticas de Vox, que lo califica como «un instrumento ideológico al servicio del pancatalanismo».
Desde la formación de Abascal en las islas, rechazan frontalmente la naturaleza del Correllengua, al considerar que tras su apariencia cultural se esconde «una estrategia de construcción identitaria con fines político». Según Vox, no se trata de «una simple celebración lingüística» ni de un acto de convivencia, sino de una ·movilización organizada que promueve una visión excluyente de la realidad balear", ajena —afirman— al sentir mayoritario de los ciudadanos de las islas.
El acto central tuvo lugar en la plaza de España de Palma, donde la llegada de la «flama» reunió a numerosos participantes. Los organizadores, entre ellos las organizaciones pro independencia Joves de Mallorca per la Llengua y la Obra Cultural Balear (OCB), defendieron el evento como una muestra del compromiso social con el catalán. En sus intervenciones, insistieron en que la lengua «une y hermana» a los territorios de habla catalana y reivindicaron su uso como elemento central de identidad colectiva.
Un proyecto de expansión identitaria
Sin embargo, Vox interpreta estas declaraciones en un sentido muy distinto. A su juicio, expresiones como «unir territorios» o «hacer avanzar la lengua» no son inocentes, sino que forman parte de un discurso político orientado a la homogeneización cultural. El partido político denuncia que bajo lemas aparentemente neutros como «Sí a la llengua» se oculta un proyecto de expansión identitaria que busca diluir las particularidades propias de Baleares en un marco cultural más amplio de carácter pancatalanista.
Especialmente críticas han sido las palabras de los representantes juveniles y culturales durante el evento. Intervenciones como la de Maria Maians, que aseguró que los jóvenes «lucharán por el catalán hasta donde haga falta», o la de Josep Buades, que aspiró a que el catalán sea «tan normal en Mallorca como el castellano en Madrid», son interpretadas por Vox como una muestra clara de activismo político más que de promoción cultural. En la misma línea, el presidente de la OCB, Antoni Llabrés, definió el Correllengua como «un grito colectivo», una expresión que VOX considera reveladora del carácter reivindicativo e ideológico del acto.
Críticas al PP por su «servilismo»
Otro de los elementos que la formación señala como prueba de esta intencionalidad política es la presencia de símbolos como la estelada durante el recorrido. Este tipo de iconografía, dicen, confirma que «el evento trasciende lo lingüístico y se inscribe en una agenda separatista que nada tiene que ver con la convivencia real en las islas».
La crítica no se limita únicamente a los organizadores. Vox también carga contra el Partido Popular, al que acusa de actuar como cómplice pasivo —cuando no activo— de este tipo de նախաձեռնativas. Según denuncian, la permisividad del PP permite que espacios públicos e instituciones sean utilizados para difundir mensajes ideológicos que, en su opinión, atacan la unidad de España y la identidad balear.
La formación subraya que el recorrido del Correllengua ha pasado por municipios donde cuenta con representación institucional, como Manacor, Felanitx, Alcudia, Sa Pobla, Santa María, Marratxí, Palma, Ibiza y Sant Josep, sin que —afirman— se haya garantizado la neutralidad institucional. Esto, añaden, supone una falta de respeto hacia aquellos ciudadanos que no comparten esa visión identitaria o que tienen una relación distinta con la lengua.
Además, VOX Baleares critica la implicación de colectivos y asociaciones que considera alineados ideológicamente con el pancatalanismo. A su juicio, esta red de entidades refuerza el carácter político del evento y evidencia que su objetivo no es integrar, sino movilizar en una dirección concreta.
Frente a este escenario, la formación reafirma su defensa de la libertad lingüística, el uso del español y el respeto a las modalidades propias de Baleares. Insisten en que la lengua no debe ser utilizada como herramienta de ingeniería social ni como vehículo para proyectos nacionalistas.