La presidenta del Congreso, Francina Armengol, este miércoles durante la sesión de control
Armengol reivindica «vivir plenamente en catalán» y pide alzar la voz para que la lengua no «recule»
La presidenta del Congreso hace suyo el lema de la Plataforma per la Llengua y acusa a Prohens de «poner en riesgo derechos» por devolver la libertad educativa a las islas
Desde el batacazo electoral de mayo de 2023 que la desalojó de la presidencia del Govern balear, Francina Armengol no ha dejado de ejercer como líder de la oposición en la sombra. Y este miércoles la actual presidenta del Congreso ha aprovechado el 40º aniversario de la Ley de Normalización Lingüística para arremeter contra el Govern balear del PP de Marga Prohens y acusarlo abiertamente de «arrinconar el catalán».
«El catalán continúa vivo, pero también amenazado», ha alertado la socialista en su cuenta de X, acusando directamente al «actual Gobierno de las Islas Baleares de ir arrinconándolo cada vez más al ámbito privado, debilitando su presencia en las instituciones, en la educación y en el espacio público».
«Y esto no es casual, es una decisión política que pone en riesgo derechos que habían costado décadas de construir», ha insistido Armengol, haciendo un llamamiento «a alzar la voz para decir claro que normalizar una lengua es garantizar derechos, es asegurar que cualquier persona pueda vivir plenamente en catalán».
Armengol asume así el lema que reivindica «vivir plenamente en catalán» de la Plataforma per la Llengua, una entidad afín y multisubvencionada que se ha dedicado a boicotear la implantación de la libre elección de lengua en la educación balear desde que gobierna el Gobierno del PP.
Una sociedad más justa
La socialista, que impuso el catalán como requisito a los médicos para trabajar en la sanidad pública durante su mandato en Baleares, ha considerado en su mensaje en las redes sociales que «defender el catalán es defender una sociedad más cohesionada, más justa y más libre».
«Y hoy, más que nunca, es una responsabilidad colectiva impedir que la hagan recular», ha concluido Armengol, que vuelve a situar la lengua en el centro de la batalla ideológica.