Primer cargamento de basura trasladado de Ibiza a Mallorca
Llegan los primeros cinco camiones de basura de Ibiza a Mallorca: la prueba piloto que rebaja un 10% el recibo
El primer envío desde Ibiza llegó de madrugada tras subsanarse una inspección de Capitanía Marítima y sortear la protesta vecinal y de ecologistas
El primer traslado de residuos desde Ibiza a Mallorca ya es una realidad. Este jueves, en torno a la una de la madrugada, el buque de carga arribó al puerto de Palma con el primer contingente del plan piloto acordado por los dos consells insulares.
El operativo, sin embargo, estuvo a punto de volver a frustrarse por un nuevo imprevisto debido a la inmovilización temporal del barco encargado del transporte por parte de la Capitanía Marítima.
La salida del Al Andalus Express, de la naviera Baleària, estaba inicialmente prevista para las seis de la tarde de este miércoles desde el puerto de Ibiza. Sin embargo, una inspección de la Capitanía Marítima detectó diversas deficiencias relacionadas con la seguridad del buque y con la prevención de la contaminación marina. Este hallazgo obligó a ordenar su inmovilización inmediata y demoró el embarque de los cinco primeros camiones durante más de tres horas.
Tras meses de aplazamientos, cambios de calendario y un sinfín de contratiempos, el viaje parecía abocado a un nuevo fracaso. Pero finalmente, una vez subsanadas las deficiencias técnicas detectadas en la inspección, el operativo pudo reanudarse y el carguero puso rumbo a Palma, donde atracó pasada la medianoche.
Nada más desembarcar, los cinco camiones cargados con basura de la planta ibicenca de Ca Na Putxa iniciaron la ruta terrestre hacia las instalaciones de tratamiento de residuos de Son Reus, en Palma, donde descargaron la basura bajo la supervisión institucional y ante el rechazo por parte de colectivos vecinales y ecologistas.
El transporte se ha realizado «con todas las garantías ambientales», ha asegurado el vicepresidente segundo y conseller de Medio Ambiente, Medio Rural y Deportes del Consell de Mallorca, Pedro Bestard, quien se desplazó este miércoles a Ibiza para seguir personalmente todo el operativo desde la salida de los residuos hasta su llegada a la planta de tratamiento de Tirme. En declaraciones a la radiotelevisión autonómica IB3, Bestard defendió que los residuos viajan completamente embalados y sometidos a un tratamiento antiolor.
Siete camiones como máximo
La prueba piloto, diseñada para aliviar la asfixia del vertedero ibicenco ante el fin de su vida útil, contempla un tráfico máximo de siete camiones de lunes a viernes.
El acuerdo prevé un flujo de unas 3.000 toneladas mensuales, con un tope anual de 40.000 toneladas. «Es similar a lo que se genera en Mallorca en el mes de febrero», explicó el conseller, recordando que «la planta de Son Reus donde será depositada esta basura funciona actualmente al 70% de su capacidad, por lo que «dispone de margen suficiente para tratar los residuos procedentes de Ibiza».
Bestard insiste en que este volumen no tendrá ninguna incidencia sobre la saturación del tráfico mallorquín, dado que los trayectos se realizarán en horario nocturno.
Además, esta iniciativa permitirá al Consell de Mallorca reducir un 10 % la tarifa de residuos sólidos urbanos (RSU). Esta reducción es posible gracias a la subvención que el Govern balear concede al Consell de Mallorca como administración receptora de residuos, directa o indirectamente, mediante la amortización inherente al coste de las inversiones realizadas por la entidad concesionaria del servicio en las plantas de tratamiento de Mallorca, por un importe de 50 millones de euros distribuidos en diez años.
Imagen de Bestad supervisando el primer traslado en la madrugada de este jueves
Protesta ecologista y vecinal
Pero las explicaciones oficiales no han calmado los ánimos en Mallorca. A última hora de la tarde del miércoles, decenas de vecinos de Son Sardina y militantes de la Plataforma contra la importación de residuos se concentraron en la rotonda de la carretera de Sóller, junto a la estación del tren, como forma de protesta contra la llegada de los primeros camiones, según informa IB3.
Bajo pancartas con el lema 'No a la importación de residuos', los manifestantes denunciaron el impacto medioambiental derivado de este traslado y posterior incineración de los desechos en Son Reus.
Las 17 entidades vecinales y ecologistas consideran que puede provocar «riesgo de accidentes y vertidos, además de mal olor y otras molestias».
A pesar de que Bestard ha asegurado de que los residuos viajan completamente embalados y sometidos a un tratamiento antiolor, el colectivo ecologista asegura que los residuos acabarán trasladándose «a granel y no en balas compactadas» y que el flujo constante terminará por «agotar prematuramente el vertedero de Mallorca».
Por su parte, el Consell de Ibiza ha celebrado el «éxito» del traslado. El conseller de Gestión Ambiental, Sostenibilidad, Innovación y Transparencia de la institución insular, Ignacio Andrés, ha explicado que en este primer viaje han sido movilizadas cinco plataformas que, en total, han trasladado 120 toneladas de residuos, «todo completamente embalado y con un tratamiento previo contra los olores e insectos».