Imagen de archivo de un aula.
La Inspección balear ignora sus propios datos y tilda de «conjeturas» las trabas al español
Escuela de Todos denuncia que el Govern de Prohens se escuda en los trámites para evitar investigar las trabas a la libre elección de lengua en los colegios
La entidad Escuela de Todos acusa directamente al Departamento de Inspección Educativa, dependiente del Gobierno balear, de «negar sin pruebas» las «irregularidades» detectadas en la elección de lengua de la primera enseñanza. Para la asociación, la respuesta del Govern de Marga Prohens es «especialmente grave» porque ignora datos que proceden de la propia Administración.
El conflicto se centra en el proceso de matriculación de junio del año pasado. Según la Inspección autonómica, las denuncias de la entidad son una «mera conjetura» y se niega a abrir una investigación alegando que sería una actuación «prospectiva», un argumento que la asociación tacha de excusa para «eludir sus responsabilidades como supervisor».
Con los datos de la propia Conselleria en la mano, Escuela de Todos recuerda que el pasado año 96 centros se negaron a facilitar el impreso de matrícula solicitado. Otros 42 centros no incluían la casilla para elegir lengua oficial. Por último, 16 centros utilizaron instrucciones para «influir» en la decisión de los padres.
La presión del formulario de papel
A pesar de que la solicitud de Escuela de Todos se basa en estos «indicios concretos», la Inspección ha rechazado intervenir. La asociación critica que el Govern se escude en que el sistema telemático funciona correctamente mientras evita abordar el «uso mayoritario» de formularios en papel, que es donde se concentran las anomalías.
Escuela de Todos lleva tiempo advirtiendo de que el formulario en papel es una vía de presión y un mecanismo perfecto para que los centros disuadan a los padres frente a frente.
Escuela de Todos se queja también de la falta de respuesta durante los últimos dos años en los que no han sido recibidos por la Conselleria, ahora en manos del PP, lo que evidencia una «falta de voluntad de diálogo». El temor ahora es que, ante la inminencia del nuevo proceso de escolarización, las prácticas de exclusión se repitan por la inacción de los actuales responsables.
«Negar irregularidades acreditadas con datos oficiales sólo demuestra la falta de voluntad del Govern para garantizar un bilingüismo efectivo y perpetuar la exclusión del español heredada del Govern de Francina Armengol», responde la entidad, que exige transparencia inmediata para que la libertad de elección sea real.