Gafas de protección para ver el eclipse
La locura por el eclipse en Mallorca: improvisan una subasta de gafas y llegan a pagar 20 euros por ellas
Unos jóvenes aprovecharon que algunos de los asistentes a la multitudinaria concentración de Felanitx no tenían protección homologada
El eclipse total de sol que este miércoles dejó imágenes espectaculares en Baleares provocó también situaciones de lo más insólitas. En Felanitx (Mallorca), donde alrededor de 3.000 personas se congregaron para contemplar el fenómeno, la falta de gafas homologadas acabó desencadenando una improvisada subasta en la que llegaron a pagarse 20 euros por un par.
La escena tuvo lugar en el circuito de Son Matamoros, uno de los puntos oficiales habilitados por el Govern balear para observar el eclipse. Algunos jóvenes habían acudido al recinto con gafas de sobra y, al comprobar que parte del público no disponía de protección adecuada para mirar directamente al sol, decidieron sacar partido a la situación.
Según relata Diario de Mallorca, cuatro gafas homologadas acabaron saliendo a subasta en pleno recinto. Las pujas fueron aumentando ante la proximidad del momento más esperado del eclipse y algunos asistentes terminaron desembolsando hasta 20 euros para hacerse con una de ellas.
La peculiar venta se produjo mientras miles de personas aguardaban desde horas antes la llegada de la totalidad. El circuito había comenzado a llenarse a primera hora de la tarde y la afluencia fue tal que las fuerzas de seguridad tuvieron que adelantar la apertura del recinto ante la acumulación de vehículos en los accesos.
3.000 personas para ver el eclipse
Más de 500 vehículos y unas 3.000 personas pasaron por Son Matamoros durante la tarde. Sombrillas, esterillas, neveras y juegos de mesa llenaron el circuito mientras los asistentes trataban de combatir el calor y hacer más llevadera la espera.
Alrededor de las 20.30 horas llegó el momento culminante. El silencio se apoderó del recinto mientras la luna ocultaba por completo el sol y, al alcanzarse la totalidad, los aplausos y gritos de admiración sustituyeron a la expectación de los minutos anteriores.
La jornada transcurrió sin incidentes destacados en Son Matamoros, donde se desplegaron efectivos de la Guardia Civil, Policía Local y seguridad privada para controlar la llegada y salida de los miles de asistentes.