Agentes de la Guardia Civil en el aeropuerto de Palma
Marlaska manda «gratis» a los policías a Baleares en verano sin dietas ni techo
Jupol acusa al ministro de «parchear» con agentes sin dietas las carencias en aeropuertos y fronteras durante la Operación Paso del Estrecho
aFernando Grande-Marlaska se le acumulan los incendios. Y el último le llega desde los aeropuertos y fronteras, donde el sindicato de policía Jupol ha dicho «basta». La acusación es que el Ministerio del Interior está enviando agentes a reforzar Baleares y los puntos calientes de la Operación Paso del Estrecho (OPE) prácticamente «gratis».
Para tapar los agujeros de una plantilla bajo mínimos, la Dirección General de la Policía ha tirado del parche de las Atribuciones Temporales de Funciones (ATF). De este modo, pretende movilizar a 243 efectivos (13 oficiales y 230 policías) para reforzar los puntos críticos del verano. De ellos, 30 irán a parar a los aeropuertos de Palma, Ibiza y Menorca.
Lo escandaloso es que la convocatoria obliga a los agentes a renunciar a cualquier compensación económica por el desplazamiento.
En concreto, establece expresamente que estas atribuciones temporales de funciones se realizarán «sin derecho a percepción de indemnización alguna» y obliga además a los agentes interesados a firmar una renuncia expresa a «dietas, indemnización de residencia y a cualquier reclamación económica que se derive» de esta comisión de servicio.
Un agravio comparativo
«Es absolutamente intolerable que se trate a los agentes como funcionarios de segunda categoría», critican desde Jupol, que se quejan del «agravio comparativo» respecto de la Guardia Civil porque mientras el Policía Nacional asume el coste, la Guardia Civil sí mantiene sus dietas en el mismo operativo.
Mandar a un policía a Palma o Ibiza en pleno julio y agosto obligándole a costearse el alojamiento de su bolsillo es, en la práctica, pagar por trabajar. En el mercado inmobiliario balear de 2026, el sueldo de un agente apenas cubre un piso entero, y eso ha obligado a tener que buscarse la vida en los últimos años, viviendo en furgonetas o alquilando habitaciones.
Al renunciar a las plazas fijas y abonarse al atajo de las Atribuciones Temporales de Funciones (ATF) —y además sin presupuesto—, el Ministerio firma su propia confesión de impotencia. Admite, por la vía de los hechos, que no tienen solución para el déficit crónico de personal en las islas y el sur peninsular.
Ahora la patata caliente vuelve está en el tejado de un Marlaska al que el sindicato exige una rectificación inmediata. Piden lo básico: dietas e indemnizaciones reales para los policías de la OPE. Y que el ministro no vuelva a fiar la seguridad nacional al voluntarismo y el sacrificio personal de los agentes.