Algunos de los rincones de la habitación
TikTok
De un hotel de cuatro estrellas a una habitación llena de moho: la denuncia viral de una 'kelly' en Ibiza
La granadina se hizo viral tras publicar en TikTok un vídeo sobre el alojamiento que le ofrecía la empresa
Una camarera de piso granadina ha tenido que abandonar Ibiza tras hacerse viral en redes sociales su denuncia sobre el estado en el que se encontraba la habitación de hotel en el que ella y otra compañera de trabajo tendrían que residir durante la temporada turística. El establecimiento, ubicado en Cala Pada, las había contratado para trabajar este verano y, ante la dificultad de encontrar vivienda, les había ofrecido esta habitación por el precio de 120 euros mensuales a descontar de la nómina.
En su vídeo, la joven mostró la que sería su habitación para todo el verano y que se encontraba en un estado lamentable. «Y cobrándonos», decía, «nada gratuito». En el recorrido emitido por TikTok se podía observar cómo las paredes estaban llenas de moho, la nevera y el microondas no se había limpiado desde hacía tiempo y en la estancia aún quedaban cosas de los anteriores inquilinos.
«Estas son las condiciones en las que nos traen a Ibiza a que hagamos la temporada en hoteles de cuatro estrellas», denunció. Y añadió que el establecimiento tenía cuatro plantas y que, al carecer de ascensores, esto obligaba a las camareras a subir y bajar por las escaleras con ropa y utensilios para la limpieza de las habitaciones. «No tiene nombre», lamentó, «es decadente». Y añadió: «Esto no se hace con personas trabajadoras que vienen desde Granada a Ibiza. Esto no se hace».
En un vídeo publicado hace cuatro días en la misma red social, la joven ha explicado que solo pasó en el hotel ibicenco una noche y que, además, tuvo que pagarla. Tanto ella como su compañera decidieron no aceptar el trabajo. Un trabajo que, según ha explicado, se paga a menos de 2.000 euros brutos mensuales en una isla donde el coste de la vida es elevadísimo.
La mujer ha asegurado que van a «denunciar» al hotel por el estado en el que se encontraba la habitación destinada a trabajadores. Y ha recordado que aceptar esta oferta laboral le ha costado el dinero del desplazamiento a la isla y del retorno a la península. También ha explicado que su denuncia en redes tienen como objetivo que otros trabajadores no acepten ofertas de esta cadena hotelera que incluyan el alojamiento en el contrato. «Las camareras de piso somos la basura de los hoteles», ha lamentado y ha puesto como ejemplo de ello el hecho de que la propia gobernanta, según sus palabras, les informara de que el establecimiento solo tenía dos plantas cuando en realidad tenía cuatro.