Imagen de Vila y abajo a la derecha, el mensaje de la oferta

De los balcones a los 'coworkings': la última locura de Ibiza es alquilar despachos con cama por 1.100€

El mercado de la vivienda en la isla toca fondo con ofertas «premium» dirigidas a temporeros en espacios que carecen de cédula de habitabilidad

Dormir entre archivadores, ducharse en el despacho y pagar por ello el sueldo de todo un mes. Ibiza es desde hace tiempo un distópico escenario donde el derecho a la vivienda ha mutado en una yincana de supervivencia. La última frontera de esta crisis ya no son las caravanas bajo los pinos ni los colchones en balcones, sino el «coworking residencial»: oficinas reconvertidas en dormitorios que se ofertan en los bajos fondos de Telegram por 1.100 euros mensuales. Para los cientos de camareros, enfermeros y policías que sostienen el motor de la isla, la oferta es tan tentadora como perversa: un refugio con aire acondicionado y «acceso inteligente» donde la única comodidad real es no tener que dormir, un verano más, dentro de un coche.

La crisis de la vivienda que atraviesa la isla de Ibiza no solo no tiene visos de resolverse, sino que va a más. Aspirar a comprar o alquilar un piso a un precio razonable es una utopía para los residentes. Buena parte de los trabajadores de temporada que se desplazan a la isla en estas fechas viven en habitaciones por cuyo alquiler llegan a pagar más de 1.000 euros mensuales. Esto ha tenido como consecuencia la aparición de numerosos asentamientos ilegales plagados de caravanas, tiendas de campaña y chabolas. Ahora llega una nueva modalidad: el alquiler de oficinas.

Así se desprende del anuncio publicado en un canal de Telegram dedicado específicamente a ofertas de alquiler dirigidas a trabajadores de temporada en la isla. Entre ellas destaca la titulada «Coworking + oficinas de trabajo con cama y baño privado en Ibiza». El anuncio indica que se trata de «un exclusivo espacio en el corazón de Ibiza diseñado para quienes buscan mucho más que un lugar donde trabajar».

Según el texto, la oferta consiste en «oficinas de trabajo privadas con cama y baño privado». Cuentan con «climatización completa en todos los ambientes», tanto de frío como de calor. Y, además, tienen «acceso inteligente con cerraduras electrónicas y control desde app móvil». También cuenta con «zonas de descanso» y consigna. Todo en una «ubicación privilegiada en el centro de Ibiza».

El responsable del anuncio asegura que este espacio, cuya dirección no desvela, cuenta con «licencia oficial de coworking al día» y afirma que cumple «con todas las normativas municipales». Todo ello a pesar de que una oficina no puede tener uso residencial, lo que vuelve a poner sobre la mesa los límites legales de algunas soluciones improvisadas que están apareciendo en la isla ante la imposibilidad de acceder a una vivienda convencional. Años atrás se hizo viral un anuncio en el que se alquilaba un balcón. Y esta primavera ha causado gran escándalo el del alquiler de un sofá en el salón de una vivienda compartida.

«Comodidad, estilo, seguridad»

Alquilar estas oficinas con cama y baño privado tiene un coste mensual de 1.100 euros, con los suministros incluidos. Y es necesario realizar un abono por adelantado de un depósito por el mismo importe.

Se trata, concluye el anuncio, de una oferta residencial «ideal para quienes valoran comodidad, estilo, seguridad y una experiencia premium en Ibiza».

La proliferación de este tipo de anuncios permite constatar hasta qué punto se ha deteriorado el acceso a la vivienda en la isla de Ibiza. En los últimos años se han multiplicado las ofertas de habitaciones compartidas, caravanas instaladas en terrenos privados o, incluso, tiendas de campaña. Mientras tanto, la falta de vivienda se ha convertido también en un grave problema no solo para quienes no la tienen, sino para el propio engranaje económico de la isla, que ve cómo cada verano se agravan las dificultades para encontrar trabajadores.