Imagen de la misa
El Santuario de Lluc acoge una jornada de fraternidad y gratitud sacerdotal
El obispo de Mallorca preside la celebración de la fiesta de Jesucrist Gran Sacerdot, que ha reunido a presbíteros y diáconos en un encuentro de oración, fraternidad y acción de gracias
El obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, ha presidido este jueves en el Santuari de la Mare de Déu de Lluc la celebración de la fiesta de Jesucristo Gran Sacerdote, una jornada que ha reunido a presbíteros y diáconos de la diócesis en un ambiente de oración, fraternidad y acción de gracias por el ministerio sacerdotal y diaconal.
El encuentro ha comenzado con un tiempo de oración y una experiencia de «conversa en l’Esperit», inspirada en las propuestas del Sínodo. Durante esta dinámica, los participantes han compartido reflexiones y experiencias en pequeños grupos, fomentando la escucha y el discernimiento comunitario.
Posteriormente, se ha celebrado la Eucaristía en el Santuari de la Mare de Déu de Lluc y un almuerzo de hermandad que ha contribuido a reforzar los vínculos entre los miembros del clero mallorquín.
Taltavull, en un momento de la tarde
En su intervención, Mons. Sebastià Taltavull ha destacado la importancia de vivir esta fiesta «como un auténtico encuentro de familia», marcado por la comunión, la fraternidad y el servicio pastoral al pueblo de Dios. Asimismo, ha recordado las palabras del papa León XIV sobre la vocación al ministerio ordenado como «un don gratuito y libre de Dios».
Durante la jornada también se ha rendido homenaje a los presbíteros que este año celebran 25, 50 y 60 años de ordenación sacerdotal. Igualmente, se ha tenido un recuerdo especial y una oración por los presbíteros fallecidos, tanto diocesanos como religiosos, durante el último año.
La celebración ha concluido con una oración ante la Mare de Déu de Lluc, patrona espiritual de Mallorca, reafirmando los vínculos de fraternidad y comunión dentro del presbiterio y el diaconado mallorquines.