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Eduardo, vecino del edificio incendiado en Magaluf

Tragedia en Magaluf

«¡Lo siento, intenté apagarlo y no pude!»: Un vecino relata el origen del incendio mortal provocado por una nevera en Mallorca

Eduardo relata el cortocircuito que causó la tragedia con dos muertos en Mallorca: «Usó el extintor, le echó agua pero tuvo salir del apartamento porque se asfixiaba»

«Me contó que el frigorífico le había salido ardiendo de golpe. Cogió el extintor y trató de apagarlo, pero no pudo. Le echó agua y tampoco pudo. Al final ya se asfixiaba -no podía respirar por el humo- y tuvo que salir corriendo a la calle». Eduardo, un vecino que reside en el inmueble número 18 de la calle Martín Ros García, relata los angustiosos primeros instantes del incendio que se ha cobrado dos vidas y ha dejado más de una veintena de heridos en este edificio de nueve plantas en Magaluf (Mallorca). Según apuntan las primeras investigaciones, el origen del fuego fue un cortocircuito en un electrodoméstico de una cocina en la tercera planta.

Sobre las cinco de la madrugada de este jueves, este edificio de nueve plantas se convirtió en una ratonera de humo negro. En el suelo, entre el despliegue de las ambulancias y el olor a plástico quemado, Eduardo sostenía al inquilino del tercero, un hombre roto por la culpa tras ser consciente de que en su cocina había comenzado el infierno.

Los fallecidos vivían en la última planta

«Vino directo hacia mí. Estaba fuera de sí, me repetía una y otra vez: 'Eduardo, lo siento, lo siento... porque he intentado apagar el fuego, pero no he podido'», relata este testigo con el susto metido en el cuerpo.

Eduardo se encontraba en su vivienda cuando los primeros ruidos extraños le alertaron de que algo grave estaba ocurriendo en las plantas superiores. « Sentí golpes y me dije: 'No, esto no es normal'. Salió al patio y vio un apartamento ardiendo por completo. « Inmediatamente salí a la calle y ya salía más gente también al mismo tiempo, otros vecinos en medio del caos», relata este vecino.

Para entonces, el fuego ya lamía la fachada y el inquilino del tercer piso «se puso extremadamente nervioso, se hundió, y tuvimos que llevarlo al SAMU entre dos personas para que lo atendieran los médicos», recuerda Eduardo.

Las víctimas, dos vecinos del noveno

Mientras el tercer piso ardía, el hueco de la escalera del edificio operaba como una chimenea perfecta, inyectando un humo letal hacia los niveles superiores. Una trampa de la que no pudieron escapar dos vecinos del noveno piso, dos rostros familiares para la comunidad que hoy llora Magaluf.

Eduardo los conocía. Pese a la confusión de los primeros momentos, sospechaba que los fallecidos eran «un chico argentino que vivía de alquiler y una mujer inglesa propietaria de su piso». Ambos murieron en la escalera, buscando un aire que el edificio ya les había negado. Oficialmente, la Guardia Civil ha confirmado la muerte de un hombre argentino de 58 años, mientras que la mujer sigue sin identificar.

A esta hora, el bloque permanece precintado por la Guardia Civil. El municipio ha decretado dos días de luto oficial y el silencio se ha instalado en una zona habitualmente entregada al bullicio turístico.

Eduardo y el resto de vecinos supervivientes miran hacia arriba, a las ventanas ennegrecidas. «Nadie nos dice nada, no sabemos cuándo podremos volver a entrar en nuestras casas», se resigna mirando el cordón policial.

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