Momento del rescate
Un espectacular rescate a 30 metros de altura en la Catedral de Palma obliga a desplegar una gran grúa para evacuar a una turista
La mujer, una extranjera de 54 años, sufrió una fractura de pierna mientras visitaba las terrazas de la Seu. Los Bomberos de Palma tuvieron que izarla y bajarla en camilla porque las estrechas escaleras del templo impedían una evacuación convencional
La imagen ha dejado boquiabiertos este viernes a cientos de turistas y vecinos que paseaban por el centro histórico de Palma. Una enorme grúa elevándose junto a la fachada principal de la Catedral de Palma, bomberos suspendidos a varias decenas de metros de altura y una camilla descendiendo lentamente desde las terrazas de la Seu han protagonizado una de las intervenciones más complejas y llamativas de los últimos tiempos. El operativo se ha activado después de que una mujer extranjera, de 54 años, sufriera una fractura de pierna mientras realizaba la visita turística a las terrazas de la Catedral. La lesión hacía imposible que pudiera abandonar el recorrido por sus propios medios y, además, las características del monumento descartaban una evacuación convencional.º
Las estrechas y empinadas escaleras que comunican las terrazas con el interior del templo impedían bajar a la víctima en camilla sin asumir riesgos tanto para ella como para los propios intervinientes. Ante esta situación, los servicios de emergencia optaron por la alternativa más segura: una evacuación aérea mediante una gran grúa instalada frente al Portal Major.
En pocos minutos, la presencia de vehículos de emergencias y el despliegue del enorme brazo articulado comenzó a atraer la atención de decenas de personas. Turistas que recorrían el casco antiguo, visitantes que esperaban para acceder al templo y numerosos curiosos siguieron la operación desde detrás del perímetro de seguridad establecido por los equipos de emergencia, muchos de ellos inmortalizando la escena con sus teléfonos móviles.
Una vez posicionada la grúa, los Bomberos de Palma accedieron hasta la zona donde se encontraba la herida para inmovilizarla completamente antes de iniciar el descenso. La mujer fue asegurada en una camilla especial y trasladada hasta la plataforma de rescate, desde donde comenzó un lento y milimétrico descenso desde una altura aproximada de 30 metros. La maniobra se desarrolló con extrema precisión. Cada movimiento fue ejecutado de forma coordinada para evitar cualquier balanceo de la camilla y garantizar la estabilidad de la víctima durante toda la operación.
Un rescate complicado
Fuentes del servicio de Bomberos explican que este tipo de intervenciones requieren una planificación muy cuidadosa. «Es una intervención muy delicada por el tema de la altura y porque en todo momento hay que garantizar que la víctima permanezca asegurada mientras se van desarrollando las distintas fases del rescate. Lo habitual es trasladar a la persona hasta una plataforma y descenderla desde una altura de unos 30 metros, ya que es la forma más segura de hacerlo», señalan.
Una vez alcanzó el suelo, la mujer fue transferida a los servicios sanitarios, que la estabilizaron antes de trasladarla en ambulancia a un centro hospitalario para recibir tratamiento por la fractura. No es, además, la primera vez que los Bomberos de Palma tienen que intervenir en las terrazas de la Catedral durante la actual temporada turística. Hace aproximadamente un mes ya se produjo otro rescate en circunstancias similares.
Las terrazas de la Seu
Las terrazas de la Seu constituyen uno de los recorridos más demandados por quienes visitan Palma. Sin embargo, su singular configuración arquitectónica, con estrechos pasadizos, escaleras de caracol y desniveles propios de un edificio gótico construido hace siglos, convierte cualquier emergencia médica en una operación especialmente compleja.
La intervención de este viernes concluyó con éxito gracias a la coordinación entre los Bomberos de Palma y los servicios sanitarios, en un operativo que durante varios minutos convirtió la fachada de la Catedral en el escenario de un rescate tan delicado como espectacular.