Manual

«Soltad la rabia»: los antiturismo en Mallorca distribuyen un manual para vandalizar comercios

La plataforma 'Menos turismo, más vida', convocante de la manifestación del 26 de julio, lanza una guía que recomienda ropa oscura, rostros tapados y rutas de escape para vandalizar pisos turísticos, inmobiliarias y tiendas «gentrificadoras» sin ser identificados

la plataforma Menys turisme, més vida (Menos turismo, más vida), convocante de la manifestación contra el modelo de turismo de masas en Mallorca prevista para el próximo domingo 26 de julio, ha encendido las alarmas al radicalizar su discurso y alentar al vandalismo. El documento, titulado ¡Hazlo tú también! Manual de acción contra la turistificación, abandona cualquier pretensión de protesta pacífica y establece una hoja de ruta con tácticas de sabotaje urbano destinadas a hostigar negocios legítimos y, según sus propias palabras, animar a los activistas a «soltar vuestra rabia».

Entre las consignas más graves que ordena ejecutar se encuentran el «decorar las fachadas», el uso de «objetos voladores con pintura» (en referencia a globos o artefactos caseros para manchar propiedades) y el boicot físico a las propiedades privadas mediante el bloqueo de las cerraduras de Airbnb, un método de sabotaje con pegamento o silicona que busca inutilizar los accesos a las viviendas vacacionales.

El documento guía, estructurado en tres fases bien definidas, funciona como un protocolo de actuación clandestina para golpear al sector turístico y evitar la acción policial.

En el primer punto, la plataforma recomienda a sus seguidores a señalar de forma directa lo que denominan sus «objetivos». Entre ellos, proponen las viviendas turísticas, las agencias inmobiliarias internacionales —señalando explícitamente a firmas como Engel & Völkers— y las placas identificativas de los pisos de alquiler vacacional.

Las vallas de la FEHM

Asimismo, el colectivo pone en la diana las vallas publicitarias de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), que forman parte de una campaña institucional diseñada precisamente para dar la bienvenida al visitante y fomentar la convivencia con los residentes. «Pensad en todo lo que queremos echar de la isla», reza el texto de la plataforma, que acompaña la consigna con ilustraciones de los carteles hoteleros.

La segunda parte del manual se centra en la seguridad de los piquetes para evitar ser identificados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. La organización recomienda estudiar la zona previamente, trazar rutas de escape y controlar la ubicación de las cámaras de seguridad de los bancos y comercios para «evitarlas». «Localizad por dónde puede venir [la policía o guardias de seguridad] y decidid cómo y por dónde partir si eso sucede», detalla el documento.

Para garantizar la impunidad de los ataques, el colectivo antiturístico propone una estructura celular y el reparto de «roles». Prevé un encargado de ejecutar la acción vandálica, otro para vigilar y un tercero para grabar en vídeo. Además, se incluye un estricto código de vestimenta: acudir con «ropa oscura y amplia», y la obligatoriedad de «taparse el rostro», así como ocultar tatuajes, piercings o marcas de nacimiento.

Bajo el epígrafe de «ha llegado la hora», la tercera fase del manual camufla los sabotajes bajo el eufemismo de «decoración de fachadas». El texto, ilustrado con fotografías de pintadas con pintura roja, anima a los activistas a ser «creativos» aprovechando que «durante la tarde estaremos inspirados».

«Utilizad objetos voladores con pintura, bloquead los cerrojos de los Airbnb y colgad el cartel de la manifestación», son algunas de las consignas de este manual.

Difusión en redes sociales

Finalmente, la plataforma se ofrece como altavoz para difundir estas acciones extremas en las redes sociales, solicitando a sus simpatizantes que les hagan llegar las imágenes «de manera segura».

Como colofón, el colectivo intenta amparar las coacciones en su manual asegurando que «justificamos y defendemos la acción directa no violenta contra un sistema que nos ahoga», a pesar de que las directrices del propio documento incitar al daño de la propiedad privada y al desorden público a escasos días de la movilización del 26 de julio.

Menys Turisme, Més Vida es un conglomerado que aglutina a más de un centenar de entidades y sindicatos, y que mantiene desde su origen en 2024 una estrategia de oposición frontal al turismo de masas.

Tras su primera movilización en mayo de 2024, el colectivo ha ido endureciendo su discurso mes a mes. Ahora, a las puertas del último año de legislatura del gobierno balear de Marga Prohens, redobla su presión y descarta cualquier vía de entendimiento con el principal motor económico del archipiélago y amenaza al ejecutivo autonómico con mantener las movilizaciones si no acata sus exigencias para decrecer, presentadas la pasada semana.

la semana pasada, este colectivo presentó una hoja de ruta en la que exigía, entre otras cosas, reducir por ley el techo de plazas turísticas, una «drástica» reducción del número de vuelos en Baleares, prohibir el atraque de megacruceros en los puertos de interés general y que los cortes o restricciones de agua que se apliquen en épocas de sequía sean prioritarios para los grandes consumidores como hoteles o campos de golf, antes que a la población local.

La plataforma aboga por un decrecimiento generalizado que afecta directamente a la conectividad del archipiélago. En el ámbito de los transportes, exige al Gobierno central una reducción «drástica» del número de vuelos y operaciones en los aeropuertos isleños y limitar administrativamente la flota de coches de alquiler en las carreteras.

La entidad calienta ya los ánimos de cara a la movilización del 26 de julio, diseñada como una demostración de fuerza en favor del decrecimiento. Los convocantes consideran que Mallorca se ha convertido en un «parque temático» y denuncian los efectos de la masificación sobre la vivienda, el territorio y la calidad de vida de los residentes.