La campaña en cuestión
La campaña del «pollo con drogas» incendia Ibiza por asociar la isla al consumo de sustancias
Una campaña publicitaria lanzada en Reino Unido para denunciar el uso de antibióticos en la producción intensiva de pollo ha acabado abriendo otro frente: la imagen de Ibiza. El anuncio, instalado en el metro de Londres por la organización británica Project Slingshot, utiliza el nombre de la isla en una comparación sobre el consumo de drogas que ha provocado el rechazo del Consell d'Eivissa y de las principales organizaciones empresariales y turísticas.
El cartel muestra un pollo boca arriba junto al mensaje: «La industria dice que no hay antibióticos en la carne de pollo. No la compre». Pero la frase que ha desatado la polémica es otra: «Your chicken's had more drugs than a hen do in Ibiza» («Tu pollo ha tomado más drogas que una despedida de soltera en Ibiza»). Con ese eslogan, la campaña equipara el uso de antibióticos en la cría de aves con el estereotipo que asocia Ibiza al consumo de estupefacientes.
Project Slingshot sostiene que el 90 % de los pollos destinados al consumo en Reino Unido pertenecen a razas de crecimiento rápido, los llamados Frankenchickens. Según la organización, estos animales reciben hasta tres veces más antibióticos que otras variedades porque sufren más problemas de salud durante la cría. También asegura que un análisis realizado sobre productos vendidos en supermercados de Londres detectó residuos de antibióticos en todas las muestras examinadas.
Oleada de indignación en la isla
La respuesta desde Ibiza llegó pocas horas después. El Consell d'Eivissa envió una carta a la organización para expresar su rechazo al anuncio y pedir que deje de utilizar el nombre de la isla como sinónimo de consumo de drogas.
El escrito, firmado por el presidente en funciones, Mariano Juan, señala que la institución respeta el derecho de cualquier entidad a defender sus campañas, pero rechaza que ese mensaje se construya recurriendo a un estereotipo que, a su juicio, perjudica la reputación de toda la isla. El Consell recuerda además que Ibiza es Patrimonio Mundial de la UNESCO y destaca el peso que han adquirido en los últimos años segmentos como el turismo deportivo y el familiar.
Las críticas no se han limitado al ámbito institucional. También se han sumado las organizaciones empresariales vinculadas al turismo. El presidente de Pimeef, Dani Ramón Costa, calificó la campaña de «sensacionalista» y criticó que sus impulsores no midan el daño que puede causar una comparación de este tipo. A su entender, el anuncio reproduce el estilo de la prensa sensacionalista británica y ofrece una imagen estereotipada tanto de Ibiza como de los propios turistas británicos.
Desde la Federación Hotelera de Ibiza y Formentera (FEHIF), tal y como recoge Periódico de Ibiza, su presidente, Santiago Ramón, admitió que el consumo de drogas es un problema que afecta a numerosos destinos turísticos. Ahora bien, considera que esa realidad no justifica identificar a toda la isla con ese fenómeno y calificó el mensaje de simplista.
Más contundente fue el vicepresidente de la CAEB en Ibiza y Formentera, José Antonio Roselló. Afirmó que la campaña parte de una «falsedad bastante notable», censuró el uso del nombre de Ibiza para reforzar el impacto del anuncio e incluso planteó trasladar una queja a la Embajada del Reino Unido. También recordó que miles de familias británicas eligen cada año la isla para pasar sus vacaciones.
Aunque cada organización pone el acento en cuestiones distintas, todas coinciden en un punto: rechazan que una campaña sobre la industria alimentaria utilice la imagen de Ibiza apoyándose en un estereotipo que consideran perjudicial para la isla.