El pitbull de los okupas del local de Platja d'en Bossa pasa buena parte del día y de la noche solo, según los vecinos.
Un pitbull suelto desata el pánico en el local okupado de Ibiza: «Ladra a todas horas y puede atacarnos»
El conflicto se agrava en el edificio okupado con la llegada de este animal y el no parar de peleas nocturnas y continuos ladridos del perro
Los okupas que desde mediados de julio viven en un local comercial ubicado en los bajos de un edificio del turístico barrio de Platja d’en Bossa, en la isla de Ibiza, no solo preocupan a los vecinos por su presencia. A las continuas peleas que mantienen entre ellos, según denuncian los residentes en el inmueble, se suma la presencia de un perro de raza peligrosa, un pitbull, que, según relatan, tienen suelto y que «ladra a todas horas».
Tal y como ha explicado uno de los afectados, «esta misma madrugada (por el jueves), hemos llamado a la Policía Local otra vez porque, además de que estaban peleando, el perro no dejaba de ladrar». De poco sirvió la llamada porque, ha añadido, «han dicho que no podían hacer nada». Este mismo vecino ha afirmado que los residentes en el edificio tienen «miedo» porque el perro «puede atacar a cualquiera». Además, ha añadido, «se pasa muchas horas solo y no para de ladrar».
Fuentes de la propiedad del local okupado han señalado, por su parte, que han intentado interponer una denuncia porque «es un perro peligroso que está suelto». Sin embargo, tampoco ha sido posible: «Los okupas está claro que tienen todas las ventajas, mientras que los propietarios y los vecinos tenemos todas las de perder».
La ocupación ilegal del local comercial tuvo lugar en la tarde del pasado 12 de julio, cuando un grupo formado por dos hombres y una mujer de origen rumano logró acceder al interior del mismo por una de las puertas traseras. Los vecinos alertaron de la presencia de los okupas cuando intentaban acceder al inmueble, pero, en el momento de actuar, ya se encontraban en el interior.
Denuncias sin respuesta
El propietario ha asegurado que fue él mismo quien avisó a la Policía Local, aunque ha afirmado que los agentes le comunicaron que no podían intervenir porque el local ya constituía la «morada» de los ocupantes. Al día siguiente presentó una denuncia ante la Policía Nacional y, tras insistir en comisaría, los agentes identificaron a los tres ocupantes.
Según ha relatado el afectado, los okupas aseguraron a la Policía que residían allí y que contaban con un supuesto acuerdo verbal para vigilar el local en nombre de un tercero. También habían cambiado el bombín de la puerta, una práctica que, según el propietario, dificulta la actuación policial porque «al tener llave, no están forzando nada para entrar».
Impotencia ante el delito
El dueño ha denunciado además la «impotencia» que ha sentido cuando se ha visto obligado a tener que justificar ante la Policía Nacional que el local es suyo con escrituras, poderes notariales y comprobantes del pago de los impuestos municipales, mientras que los okupas no necesitan ningún documento para poder seguir viviendo allí. El local, que lleva varios años vacío y carece actualmente de suministros de agua y electricidad, ya es objeto de una demanda de desahucio que el abogado de la propiedad presentará en breve ante los juzgados de Ibiza.
Entre los vecinos, finalmente, la preocupación es máxima. Han asegurado que desde la okupación se han producido discusiones nocturnas y que los okupas entran y salen del inmueble con total libertad. Algunos propietarios incluso han solicitado contratar seguridad privada por miedo a que la situación se prolongue y aumente el número de personas que ocupan el local.