Vista de la playa de Figueretes, en Ibiza, el pasado verano.
Ibiza, vacía en pleno agosto: «Hace nueve años no cabía ni una toalla; ¿dónde está todo ese público?»
Un vídeo grabado en plena temporada alta muestra la escasa afluencia entre Figueretes y el faro y alerta de un cambio de modelo
Ibiza atraviesa el corazón de la temporada turística y, sin embargo, algunas de las imágenes que deja este mes de agosto están muy lejos de la estampa de playas abarrotadas que durante años caracterizó a la isla en estas fechas. Un vídeo difundido en Instagram este 7 de agosto muestra una llamativa falta de turistas en el litoral y las terrazas comprendidas entre Figueretes y el faro.
«Se supone que la isla está llena, que está llena de gente guapa, que está en todo su esplendor», comienza señalando el autor de la grabación mientras recorre la zona. La realidad que describe es muy diferente: «La playa desde Figueretes hasta el faro está prácticamente vacía, vacía de turistas».
El vídeo muestra además numerosas zonas de playa con espacio disponible en unas fechas tradicionalmente asociadas a la máxima ocupación turística. Su autor compara la situación actual con la que recuerda de hace menos de una década: «Sin irnos muy lejos, hace nueve años en todas esas terrazas no cabía ni una toalla. ¿Dónde está todo ese público? No lo sabemos».
Solo fiesta
La reflexión apunta directamente a uno de los debates que rodean actualmente al modelo turístico de Ibiza: la enorme capacidad de atracción de su ocio nocturno frente al gasto que esos visitantes realizan en otros sectores de la isla.
Según relata el autor del vídeo, el «público de noche» continúa llegando, pero una parte de esos visitantes reduce al mínimo su estancia en Ibiza. «Cogen el avión, llegan a la isla, algunos no se bañan en la playa, van directamente con su entrada de discoteca, hacen el tour discoteca, se vuelven a montar en el avión y se marchan de la isla», lamenta.
A su juicio, los elevados precios del alojamiento ayudan a explicar este comportamiento, especialmente entre los turistas más jóvenes. «Un joven no se va a gastar 170 euros en dormir una noche en un hotel», señala, antes de advertir de que una habitación en determinados establecimientos puede alcanzar incluso los 500 euros.
Una isla para el ocio nocturno
El resultado es una imagen paradójica en uno de los momentos tradicionalmente más fuertes del verano: Ibiza conserva su enorme tirón internacional como destino de ocio nocturno, pero determinadas playas, terrazas y negocios no reciben necesariamente al mismo público que aterriza en la isla atraído por sus grandes discotecas.
«La isla se va al carajo», sentencia el autor de la grabación tras mostrar la situación que, asegura, encontró en Ibiza en pleno 7 de agosto.