Aeropuerto de Ibiza
El PP lleva al Congreso los vertidos del aeropuerto de Ibiza: «No podemos ser la caja registradora de AENA»
Marí Bosó y Jerez exigirán explicaciones tras conocerse análisis que apuntan a niveles de contaminación por encima de los límites legales
El PP de Ibiza llevará al Congreso y al Senado la polémica por los vertidos procedentes de la depuradora del aeropuerto después de que diferentes análisis hayan detectado niveles de contaminación por encima de los límites establecidos legalmente. Los populares exigirán a AENA «máxima transparencia» y explicaciones sobre el funcionamiento de una instalación cuya capacidad ponen en duda ante el volumen actual de pasajeros.
El diputado José Vicente Marí Bosó y el senador Miquel Jerez han anunciado este lunes que registrarán sendas preguntas parlamentarias para conocer desde cuándo tiene constancia AENA de esta situación, qué controles y analíticas ha realizado y qué medidas correctoras ha adoptado.
También quieren que el gestor aeroportuario aclare si los vertidos han podido afectar al Torrent de sa Font, las aguas subterráneas o el entorno de Es Codolar y del Parque Natural de Ses Salines.
Espacio protegido
La polémica estalló después de que más de una decena de entidades sociales, ecologistas y vecinales denunciaran vertidos de aguas residuales desde la depuradora del aeropuerto hacia el Torrent de sa Font, que desemboca en el espacio protegido de Ses Salines.
Vista del Parque Natural de Ses Salines, en Ibiza.
La denuncia se sustenta en cuatro muestreos realizados entre el 12 de junio y el 22 de julio por un laboratorio autorizado por la Conselleria de Salud. Según los resultados difundidos por Alianza por el Agua, determinados niveles de contaminación superarían hasta 17 y 12 veces los límites legales. Las entidades anunciaron además su intención de trasladar el informe a la Fiscalía de Medio Ambiente y al Seprona de la Guardia Civil para que investiguen los posibles incumplimientos.
Capacidad de la depuradora
Marí Bosó considera que AENA tiene «la obligación de actuar con absoluta transparencia» y reclama determinar si la depuradora dispone actualmente de capacidad suficiente para asumir la intensa actividad que registra el aeropuerto durante el verano.
«Si existe un problema de capacidad, mantenimiento o funcionamiento, debe explicarse y solucionarse porque AENA dispone de recursos suficientes para garantizar que una infraestructura esencial como la depuradora funcione correctamente», ha advertido.
El diputado del PP José Vicente Marí Bosó.
El diputado y presidente del PP de Ibiza ha elevado además el tono contra el gestor aeroportuario: «Ibiza no puede ser únicamente la caja registradora de AENA». «No podemos ser buenos para generar ingresos y quedarnos después con los residuos y los impactos ambientales que genera su actividad», ha añadido.
Datos y analíticas
El senador Miquel Jerez reclama, por su parte, que se despeje «cualquier duda sobre las posibles consecuencias ambientales» de los vertidos. «Si no ha existido afección ambiental, que AENA lo acredite con datos y analíticas. Si la ha habido, que explique su alcance, asuma su responsabilidad y adopte inmediatamente las medidas necesarias», sostiene.
La controversia llega, además, cuando AENA proyecta una importante remodelación del aeropuerto de Ibiza. Jerez considera que los vertidos obligan a plantearse si las infraestructuras básicas están preparadas para asumir un futuro incremento de actividad.
El senador Miquel Jerez.
«Antes de seguir hablando de crecer, convendría que AENA reconsiderase si los servicios de evacuación, saneamiento y tratamiento de aguas residuales están realmente dimensionados para soportar la actividad que ya tiene hoy el aeropuerto de Ibiza», ha señalado.
Para el senador, la capacidad de un aeropuerto no puede calcularse exclusivamente por el número de pasajeros, vuelos u operaciones que puede asumir una terminal, sino también por su capacidad para gestionar las aguas residuales, los residuos y el impacto generado sobre espacios naturales especialmente protegidos. «Antes de crecer hacia fuera, AENA debería asegurarse de que todo funciona correctamente dentro», ha subrayado Jerez.
AENA no asume responsabilidades
AENA, por su parte, ha tratado de desvincular parcialmente al aeropuerto de la contaminación detectada. Fuentes del gestor aeroportuario han señalado, según publicó Periódico de Ibiza y Formentera, que el Torrent de sa Font discurre junto a «diferentes instalaciones, no solo las aeroportuarias, que también pueden estar originando vertidos ocasionales».
La compañía explica que las aguas residuales del aeropuerto son tratadas en su depuradora y posteriormente reutilizadas para el riego, lo que permite reducir el consumo de agua de las instalaciones.
Reconoce, no obstante, que «en ocasiones de alto consumo o tormentas» puede llenarse alguno de los aliviaderos de las distintas etapas de depuración, provocando la salida al exterior de «algo de agua ya tratada».
AENA sostiene asimismo que en la última analítica, realizada durante el mes de julio, «no se han detectado anomalías». El gestor aeroportuario prevé ampliar la depuradora y estudia también remodelar los aseos para reducir el caudal de agua vertida.
Empresarios y ecologistas
Las reclamaciones de transparencia han encontrado respaldo tanto entre los empresarios como entre los ecologistas de Ibiza.
El delegado de la CAEB en Ibiza y Formentera, José Antonio Roselló, ha recordado que todas las infraestructuras deben respetar las exigencias medioambientales, mientras que el presidente de la Pimeef, Alfonso Rojo, ha respaldado las preguntas que formulará el PP en las Cortes. «La Pimeef no acusa a nadie, pero hay que demostrar que está todo correcto», ha señalado.
También el presidente del GEN, Joan Carles Palerm, ha mostrado su preocupación por los vertidos y por los resultados de las analíticas difundidas por Alianza por el Agua. El ecologista ha mostrado su apoyo a las peticiones del PP para que AENA ofrezca explicaciones y haga públicos los resultados de sus propios análisis de la depuradora.
Palerm ha recordado además que el control de los posibles impactos sobre el Parque Natural de Ses Salines corresponde al Govern balear y ha cuestionado que sean entidades como Alianza por el Agua las que estén asumiendo la realización de este tipo de análisis.