Roba un yate de un millón de euros e intenta embestir a la Guardia Civil
Sucesos
Persecución de película en Mallorca: roba un yate de más de un millón y trata de embestir a la Guardia Civil
El hombre, de 52 años y de origen de Europa del Este, huyó desde el puerto de Sóller con una mujer a bordo y fue interceptado cerca de Ibiza tras media hora de persecución por mar y aire
Un yate de lujo valorado en más de un millón de euros desaparece del puerto de Sóller. Horas después, dos patrulleras de la Guardia Civil intentan cortarle el paso cerca de Ibiza mientras un helicóptero sigue sus movimientos desde el aire. A los mandos va un hombre de 52 años que, según los agentes, llega a intentar embestirlos para evitar que lo intercepten. El caso es que lo consiguieron, lo detuvieron, y con ello, una secuencia propia de una película de la gran pantalla.
Ocurrió el domingo. El Servicio de Emergencias 112 recibió el aviso por el robo de una embarcación perteneciente a una empresa de chárter en el puerto de Sóller, en Mallorca. La Guardia Civil puso entonces en marcha un dispositivo para localizarla. Había un dato que iba a resultar clave y es que la empresa propietaria podía conocer la posición de la embarcación y facilitó esa información a los investigadores. El yate seguía navegando y no iba vacío: a bordo viajaban un hombre y una mujer.
Por tierra, mar y aire
La Guardia Civil movilizó el helicóptero del Servicio Aéreo y dos embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial. El objetivo era alcanzar el yate e interceptarlo. Para cuando dieron con él, ya se encontraba en las inmediaciones de la isla de Tagomago, cerca de Ibiza. Los agentes ordenaron varias veces al patrón que detuviera los motores. No obedeció.
Comenzó entonces la parte más peligrosa de la persecución. Durante aproximadamente media hora, el yate continuó su huida mientras era seguido desde el aire y por las embarcaciones de la Guardia Civil. Son las imágenes que pueden verse en la noticia. Según el relato del Instituto Armado, el patrón trató de embestir a los agentes durante las maniobras para impedir que le cortaran el paso.
La persecución terminó cuando el hombre desistió y los guardias civiles pudieron interceptar la embarcación. El patrón, de 52 años y de origen de Europa del Este, fue detenido por un delito de hurto de embarcación, atentado contra agente de la autoridad y desobediencia.
No consiguió su objetivo, y obligó a ejecutar un despliegue amplio, caro y peligroso... Pero adrenalina soltó a chorros, eso seguro.