Bullit de peix casero

Este es el plato típico ibicenco que empieza con pescado y termina con arroz

El bullit de peix nació ligado a la cocina de los pescadores de Ibiza y todavía se sirve como entonces: primero el pescado con patatas y, después, un arroz preparado con su caldo

El bullit de peix es uno de los platos tradicionales de Ibiza que todavía mantiene la forma en la que se ha comido durante generaciones. Primero se sirve el pescado con las patatas y, cuando se retira la fuente, llega el arroz elaborado con el caldo de la cocción. Una comida en dos partes que sigue presente en muchos restaurantes de la isla.

El origen del bullit de peix está en las barcas de los pescadores ibicencos. Parte de las capturas se cocinaba con patatas y el caldo que quedaba se utilizaba después para hacer arroz. Dos platos con una misma base y una manera de aprovechar el pescado hasta el final. La receta fue pasando de las barcas a las casas y después a los restaurantes. Hoy se puede pedir en numerosos establecimientos especializados en pescado y cocina tradicional ibicenca, aunque cada uno tiene su propia versión. Cambian los pescados, las cantidades y también algunos detalles de la preparación.

No existe una única selección de pescado para hacer bullit. Tradicionalmente se han utilizado las especies disponibles en cada momento, sobre todo pescados adecuados para este tipo de guisos. Mero, cabracho o gallo de San Pedro pueden formar parte de la fuente, aunque la combinación depende de la temporada y de lo que haya entrado ese día.

Las patatas se cocinan junto al pescado y se sirven en la misma fuente. El caldo concentra el sabor de las distintas piezas y también se utiliza para preparar el arroz que llegará después. El alioli suele acompañar al pescado y aquí también aparecen diferencias entre restaurantes: algunos lo incorporan durante la elaboración y otros lo sirven aparte.

El primer servicio ya es abundante. Las piezas de pescado se colocan en una fuente grande, se reparten las patatas y cada comensal va sirviéndose. Es un plato pensado habitualmente para varias personas y muchos restaurantes establecen un mínimo de dos comensales para pedirlo.

Cuando se acaba el pescado comienza la segunda parte.

Segundo tiempo: el arroz

El arroz se cocina con el caldo obtenido durante la preparación del bullit. Se sirve después del pescado, no como guarnición, y normalmente llega al centro de la mesa para compartir. El resultado es un arroz con un sabor intenso a pescado que completa la comida. La cantidad y la preparación cambian según el restaurante. Hay casas que sirven una capa fina de arroz y otras que preparan raciones más generosas.

El formato que se encuentra actualmente en los restaurantes es distinto al de aquellas comidas de pescadores, pero mantiene la relación entre las dos elaboraciones. El caldo que queda después de cocinar el pescado no desaparece de la receta. Se utiliza para el arroz y vuelve a la mesa unos minutos más tarde.

Algunos restaurantes trabajan con el pescado que reciben durante la jornada y otros piden que el bullit se encargue con antelación. Durante los meses de verano también es habitual que las mesas estén reservadas desde varios días antes, especialmente en los locales situados junto a las calas más frecuentadas.

El bullit de peix forma parte de una cocina ibicenca muy relacionada con el producto del mar, con su producto. Es, al fin y al cabo, tierra de mar.