El presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, durante una jornada de vivienda en Ibiza.
CONSELL DE IBIZA

El presidente de Ibiza: «Tengo pesadillas con que lleguen 200 pateras de golpe a la isla»

Vicent Marí acusa a Sánchez de «dejadez absoluta» ante la inmigración irregular y alerta de que la ruta argelina hacia Baleares ya está «consolidada»

El presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, teme que la crisis migratoria vivida en Ceuta pueda reproducirse en Baleares y advierte de que las Islas no disponen de medios para afrontar una llegada masiva de inmigrantes. «A veces tengo pesadillas de pensar que nos pudieran llegar aquí 100 o 200 pateras de golpe y lo que supondría para la isla de Ibiza», asegura Marí en una entrevista concedida a Periódico de Ibiza y Formentera.

El dirigente popular se muestra especialmente duro con el Gobierno de Pedro Sánchez después de conocerse la existencia de un informe que apuntaba al riesgo de que una situación como la registrada en Ceuta pudiera trasladarse a otros territorios españoles. «Es gravísimo. Si el Gobierno de Sánchez lo sabía y no avisó, es un irresponsable porque no está haciendo nada por evitarlo», sostiene.

Marí recuerda que Baleares constituye frontera sur de España y de Europa y lleva tiempo registrando un flujo constante de embarcaciones procedentes del norte de África. «Estamos asistiendo a un goteo constante de pateras desde una ruta consolidada que es Argelia, aunque el Gobierno lo niegue», señala.

El presidente ibicenco considera que lo ocurrido en Ceuta demuestra que una llegada masiva podría producirse también en las Islas. «Lo que ha pasado en Ceuta puede pasar mañana en otro punto de España», advierte. Por ello reclama al Ejecutivo central que asuma unas competencias que, recalca, le corres El ponden constitucionalmente: «La política exterior, el control de fronteras y el control de la migración». «Que no nos tenga abandonados», ex

«No sabemos quién viene ni a qué»

Marí rechaza también que la inmigración irregular pueda abordarse exclusivamente desde una perspectiva humanitaria. Defiende que España necesita inmigración, pero insiste en que esta debe producirse de forma legal y ordenada.

«España necesita inmigrantes, pero lo tiene que hacer de una manera regulada y controlada, no de una manera anárquica y descontrolada como está pasando. Porque no sabemos quién viene ni a qué viene», afirma. Una situación que, a su juicio, entraña riesgos porque «altera la convivencia, la seguridad y el modo de vida».

El presidente del Consell recuerda que tanto él como la presidenta balear, Marga Prohens, el presidente del Consell de Formentera, Óscar Portas, y el presidente del Consell de Mallorca ya trasladaron a Bruselas su preocupación por el incremento de la presión migratoria. Reclamaron, además, la activación de Frontex en el archipiélago.

Sin embargo, denuncia que sus advertencias no han provocado cambios por parte del Ejecutivo de Sánchez. «Llevamos mucho tiempo quejándonos de la situación, pero hasta ahora no ha habido ninguna reacción por parte del Gobierno central. Es dejadez absoluta».

Marí carga, además, contra lo que considera una política basada en el «falso buenismo». «No podemos ser un país ingenuo, no podemos ser un país buenista en el que todo el mundo es bienvenido», afirma. Frente a ello, reclama «medidas duras» y «contundentes» para evitar un efecto llamada y nuevas llegadas masivas.

«Una invasión humana»

El presidente del Consell utiliza abiertamente el término «invasión» para describir lo sucedido en Ceuta y sostiene que la magnitud de los acontecimientos impide hablar de una llegada migratoria convencional. «No podemos decir que haya sido una llegada de una patera o dos, como está ocurriendo prácticamente cada semana aquí. Ha sido una invasión de una ciudad de 80.000 habitantes donde han llegado otros 80.000 de golpe», asegura.

Marí la define como «una invasión no armada, pero sí humana» que, según sostiene, ha alterado el funcionamiento de la ciudad y desbordado sus servicios públicos. «No sabemos quiénes son. En definitiva, es algo que ha sido caótico, está siendo caótico», añade.

En cuanto a las avalanchas de pateras en Baleares, Vicent Marí considera que la respuesta debe pasar también por actuar en los países de origen. En Ibiza y Formentera, estas avalanchas se traducen en la obligación de tutelar a los menores que llegan a bordo de estas embarcaciones. «Los menores no tienen que estar en centros de acogida aquí en Ibiza o en cualquier otro lugar de España. Tienen que estar con sus padres», señala.

Y advierte de las consecuencias que, a su juicio, tiene la actual política migratoria sobre los servicios públicos: «Lo que no puede ser es que nosotros colapsemos nuestros servicios públicos en perjuicio de los residentes, de los españoles, los que pagan impuestos».

9.000 euros al mes por cada menor

Uno de los ámbitos donde Ibiza acusa especialmente esta presión es el sistema de protección de menores. Según los datos facilitados por Marí, el Consell tutela actualmente a 130 menores extranjeros no acompañados, cuyo mantenimiento supone un coste medio aproximado de 9.000 euros mensuales por menor.

Eso situaría el coste conjunto en torno a 1,17 millones de euros al mes, aunque Marí proporciona únicamente la cifra media individual y no un presupuesto global.

El presidente del Consell califica la situación de «aberración» y asegura que los servicios insulares de menores están «desbordados». La institución ha tenido que recurrir a empresas y entidades sociales para hacerse cargo de la atención, con el coste añadido que supone en Ibiza encontrar alojamiento y desplazar trabajadores desde la Península. «Evidentemente hay que alimentarlos, hay que cuidarlos, hay que vestirlos, pero el coste en sí es vergonzoso», sentencia Marí.