El precio de los combustibles empieza a ser inasumible para muchos ciudadanos en Ibiza.VOX Ibiza

Llenar el depósito en Ibiza supera ya los 100 euros: «Ir a trabajar se está convirtiendo en un lujo»

VOX denuncia el impacto de los combustibles por encima de los dos euros el litro y alerta del golpe que supone para trabajadores, familias y autónomos

Llenar el depósito del coche puede costar ya más de 100 euros en Ibiza. VOX en el Ayuntamiento de Ibiza ha denunciado este martes el fuerte encarecimiento de los carburantes en la isla, con precios que superan los dos euros por litro en algunas estaciones de servicio, y ha advertido de las consecuencias que esta escalada está teniendo para miles de residentes que necesitan utilizar diariamente su vehículo.

Los precios registrados este martes en una gasolinera de Ibiza ciudad muestran la gasolina 95 a 2,039 euros el litro, la gasolina 98 a 2,149 euros, el gasóleo A a 2,065 euros y el diésel premium a 2,115 euros. A esos precios, repostar 50 litros de gasolina 95 supone desembolsar 101,95 euros, mientras que en el caso del gasóleo la factura alcanza los 103,25 euros.

El portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Ibiza, Héctor Andrés, considera que la situación se ha vuelto «inasumible» para muchas economías familiares. «Más de cien euros por llenar el depósito. Esa es la realidad que se encuentra hoy un ibicenco cuando llega a una gasolinera. Ir a trabajar se está convirtiendo en un lujo y hay familias que tienen que hacer números hasta para decidir cuánto combustible pueden echar al coche», denuncia.

Andrés pone el foco especialmente en la dependencia del vehículo privado de muchos trabajadores de la isla, tanto por las distancias como por unos horarios laborales que no siempre permiten utilizar el transporte público.

«Que nadie venga a decirle a un trabajador que deje el coche en casa. Hay personas que viven en un municipio y trabajan en otro, que empiezan su jornada cuando todavía no hay autobuses o terminan cuando ya no los hay», señala. «En Ibiza el coche no es un capricho. Para miles de personas es una herramienta imprescindible para ganarse la vida», añade.

Autónomos y empresas

El incremento del combustible afecta también directamente a los autónomos que necesitan desplazarse continuamente para desarrollar su actividad.

«Un fontanero, un electricista, un repartidor, un taxista o cualquier autónomo que tenga que recorrer la isla todos los días está viendo cómo una parte cada vez mayor de lo que gana se queda directamente en el surtidor», sostiene Andrés.

El encarecimiento empieza además a preocupar a otros sectores económicos de Baleares. Los distribuidores de alimentación y bebidas han advertido de que podrían verse obligados a repercutir el aumento del combustible en sus precios si continúa la escalada.

El campo tampoco escapa al problema. Las organizaciones agrarias de Baleares calculan que el incremento del gasóleo agrícola supondrá 1,7 millones de euros adicionales al año para el sector en las islas.

El problema de la insularidad

«Aquí prácticamente todo llega por barco y después tiene que moverse por carretera. Si sube el combustible, sube el coste del transporte, de la distribución y de prestar cualquier servicio. Y al final esa factura termina pagándola otra vez el ciudadano cuando hace la compra o contrata a un profesional», afirma también Héctor Andrés.

VOX reclama medidas para reducir el impacto de los carburantes sobre particulares y profesionales y pide que se tenga en cuenta específicamente el sobrecoste derivado de la insularidad.

«Los ibicencos ya soportamos una vivienda disparada, una cesta de la compra más cara y el sobrecoste de vivir en una isla. Ahora también tenemos que asumir más de cien euros cada vez que llenamos un depósito», concluye Andrés.