Inmigrantes hacen cola en Palma para acogerse a la regularización masivaC. S.

Inmigración irregular

La realidad de la regularización exprés en Baleares: el 89 % solo tiene estudios primarios y el 90 % está en paro

La consellera de Trabajo, Catalina Cabrer, alerta de que los inscritos en el Servicio de Empleo procedentes de la regularización extraordinaria se han multiplicado en apenas tres meses y reclama al Gobierno más recursos para afrontar su formación e inserción laboral

La regularización masiva de inmigrantes impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez ya deja huella en el mercado laboral de Baleares. Los datos manejados por el Govern dibujan un perfil con importantes dificultades para incorporarse al empleo: el 89,1 % de las personas vinculadas al proceso de regularización que constan como demandantes en el Servicio de Empleo balear cuenta únicamente con estudios primarios y el 90 % se encuentra en situación de desempleo. Así lo ha expuesto la consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer durante su intervención en la presentación de un informe del CES nacional sobre inmigración, donde ha reclamado una política migratoria coordinada entre administraciones y acompañada de los recursos necesarios para afrontar sus consecuencias sobre el mercado laboral y los servicios públicos.

La evolución de esas inscripciones ha sido rápida. A finales de junio había 224 demandantes de empleo registrados con el código de regularización extraordinaria. La cifra aumentó a 587 en julio y a 870 al terminar agosto. Los últimos datos aportados por Cabrer elevan el número hasta 1.033 personas a fecha de 15 de septiembre, más de cuatro veces el registro inicial.

Los datos correspondientes a agosto ya reflejaban oficialmente que el 89,1 % de este colectivo tenía únicamente estudios primarios y que nueve de cada diez se encontraban en paro. Para Cabrer, estas cifras muestran que la obtención de la autorización administrativa no implica por sí sola una incorporación inmediata al mercado de trabajo. «No nos encontramos ante una incorporación laboral automática, sino ante una importante demanda de capacitación y acompañamiento», ha señalado.

La consellera ha añadido otro obstáculo para la empleabilidad de parte de estas personas: las competencias lingüísticas. Según ha explicado, algunos de los demandantes no conocen las lenguas utilizadas habitualmente en Baleares, una circunstancia que, a su juicio, dificulta todavía más su inserción laboral.

La avalancha: de 10.800 a 34.166 solicitudes

La dimensión que alcanzó el proceso extraordinario en Baleares superó ampliamente las estimaciones iniciales. La regularización, desarrollada entre el 16 de abril y el 30 de junio, terminó con 34.166 solicitudes registradas en las Islas y 6.639 citas asignadas. El perfil general de los solicitantes es eminentemente joven. El 31,3 % tiene entre 25 y 34 años, mientras que el 22,5 % se sitúa entre los 35 y los 44 años y el 16,5 % entre los 16 y los 24. Colombia concentra el 38,3 % de las solicitudes, seguida de Marruecos (10 %), Paraguay (9,3 %), Argentina (6,8 %) y Venezuela (5,6 %).

Cabrer ha contrapuesto esas 34.166 solicitudes a las previsiones que se manejaban antes del inicio del procedimiento. «De los 10.800 expedientes que se nos dijo que eran la previsión de la Delegación del Gobierno se pasó a un registro real de 34.166 expedientes», ha remarcado.

La cifra final fue, efectivamente, muy superior a aquella estimación inicial.

«Sánchez invita a la fiesta y las comunidades pagan»

Y por eso mismo, porque las cifras pulverizaron todas las estimaciones, y el sistema autonómico tiene el aguante que tiene, el Ejecutivo balear exige ayuda y medios del Estado. En el capítulo laboral, para afrontar las nuevas necesidades al SOIB y a las políticas activas de empleo que financia la comunidad autónoma. «Esta decisión del Gobierno de España implica ahora un esfuerzo presupuestario extraordinario en las políticas activas de empleo, que recae sobre la espalda de nuestra comunidad autónoma», ha afirmado. Ya lo dijo el vicepresidente Antoni Costa: «Pedro Sánchez invita a la fiesta pero pagamos las comunidades».

No es la primera vez que la consellera plantea esta reclamación. En mayo ya criticó en la Conferencia Sectorial de Empleo que la distribución estatal de fondos para políticas activas de empleo no tuviera en cuenta, según el Govern, el incremento de usuarios derivado del proceso extraordinario de regularización. Cabrer defiende que la respuesta pase por intensificar la formación, la cualificación y el acompañamiento individual de quienes encuentran mayores dificultades para acceder al mercado laboral. Como ejemplo, ha señalado los programas de seguimiento intensivo del SOIB destinados a desempleados de larga duración.