Fachada del Tribunal Superior de Justicia de Baleares

Fachada del Tribunal Superior de Justicia de BalearesGetty Images

A juicio una auxiliar de enfermería en Ibiza por embolsarse más de 51.000 euros simulando guardias: llegó a 'trabajar' los 365 días del año

Entre 2016 y 2019, la acusada se apuntó de forma fraudulenta en turnos no autorizados aprovechando que era jefa y tenía control sobre el sistema informático del hospital Can Misses

El Juzgado de Instrucción número 3 de Ibiza sienta este martes en el banquillo a una veterana trabajadora del Hospital Can Misses de Ibiza. La procesada, una auxiliar de enfermería que desempeñaba su labor en el centro sanitario balear desde 1984 como personal estatutario fijo, se enfrenta a una petición fiscal de seis años de prisión y diez de inhabilitación absoluta acusada de un delito continuado de malversación de caudales públicos.

Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, el caso detalla un sofisticado fraude continuado en la gestión de turnos y nóminas que se prolongó durante años y que culminó en un esperpéntico registro digital: en el año 2019, la acusada hizo constar en el programa oficial que había realizado guardias durante los 365 días del año.

En el año 1998 la empleada fue nombrada jefa de personal subalterno, asumiendo las funciones de organización y gestión de los turnos del servicio de auxiliares de enfermería. Una década después, en 2008, el Servicio de Salud de Baleares (IB-Salut) implantó un nuevo programa informático de gestión de turnos en el que ella misma se encargaba de registrar las incidencias y horarios de su personal a cargo y los suyos propios.

Acuerdo para hacer guardias de fin de semana

En 2013, el software se interconectó de manera automática con el programa de gestión de nóminas SAP. Dado que la categoría profesional de la acusada (auxiliar de enfermería) le impedía percibir legalmente el complemento retributivo correspondiente a su puesto de jefa de personal, la gerencia del Área de Salud de Ibiza y Formentera y la dirección de gestión acordaron una vía compensatoria autorizándole guardias localizadas en fin de semana.

Durante los primeros años -de 2013 a 2015-, todo funcionó conforme al acuerdo pactado. Sin embargo, a partir de 2016, la empleada, aprovechando su condición de responsable de introducir los datos en el sistema, comenzó a añadirse a sí misma de forma sistemática en turnos de guardia correspondientes a días entre semana que no habían sido autorizados.

«Ánimo de aumentar su nómina de forma fraudulenta»

Con un evidente «ánimo de aumentar el importe de su nómina de forma fraudulenta», según sostiene la Fiscalía, el goteo de dinero público creció de manera exponencial año tras año. En el año 2016 se embolsó presuntamente 9.093,20 euros. En el año 2017 fueron 10.374,03 euros. En el 2018, percibió otros 13.881,45 euros. Y en el 2019 cobró 18.453,56 euros. Ese año el registro reflejó la imposible cifra de 365 jornadas de guardia. En total, el importe económico para las arcas públicas asciende a 51.802,23 euros.

La empleada se enfrenta a una pena de cárcel de seis años y la inhabilitación durante diez años. El Ministerio Público reclama que la acusada devuelva íntegramente al IB-Salut la cantidad defraudada más los intereses legales correspondientes.

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