El presidente del Consell de Mallorca presenta la programación de actos con el carro triunfal a sus espaldas
Tradiciones
El carro triunfal de 1868 que volverá a recorrer Palma: madera tallada, detalles dorados y más de dos siglos de tradición
La histórica carroza de Santa Catalina Tomás, restaurada con 5.000 hojas de imitación de pan de oro, protagonizará este sábado una cabalgata con 900 participantes
Cuatro metros de largo, dos de ancho, madera tallada, pinturas de colores y una ornamentación dorada que ha sobrevivido al paso de las generaciones. El carro triunfal de Santa Catalina Tomás, una de las piezas más singulares del patrimonio histórico de Mallorca, volverá a recorrer este sábado las calles del centro de Palma. Construido en 1868, este carruaje es el gran protagonista de una tradición cuyos orígenes se remontan a 1792 y que este año celebra su primera edición tras ser declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial.
La cabalgata reunirá a cerca de 900 personas y más de 30 agrupaciones, pero todas las miradas volverán a dirigirse hacia esta histórica carroza, propiedad del Consell de Mallorca, que durante generaciones ha transportado a la niña encargada de representar a la Beata.
Lejos de ser un vehículo convencional, el carro constituye una auténtica pieza de artesanía histórica. Su estructura de madera policromada presenta un característico perfil ascendente que culmina en la parte posterior, donde se encuentra el asiento elevado de la Beateta. Esta disposición permite que la pequeña protagonista sobresalga por encima del conjunto y sea visible durante el recorrido.
Todo su perímetro está rematado por una orla de madera tallada y dorada que acentúa su aspecto solemne. Pero lo más interesante se encuentra en los detalles decorativos, que convierten el carruaje en una representación de la vida y la simbología de Santa Catalina Tomás.
En uno de sus laterales aparecen un pan de azúcar y un jilguero, mientras que en el otro se representa un ramo de lirios blancos. La parte posterior incorpora una escena especialmente llamativa: la santa aparece de niña, vestida de campesina mallorquina, mientras huye de una de las tentaciones del demonio. Son imágenes vinculadas a los episodios que rodean la biografía de la única santa mallorquina.
Una joya de madera y oro que necesita cuidados especiales
El carro que desfilará este sábado tiene 158 años y su conservación requiere intervenciones periódicas. En 2024, el Consell de Mallorca acometió una restauración integral, dirigida por el especialista Pere Terrassa, para recuperar su esplendor y garantizar que pudiera seguir participando en las celebraciones. Los trabajos incluyeron la limpieza de la estructura, la recuperación de la pintura, la restauración de los elementos dorados y mejoras en el sistema de tracción.
Una de las tareas más delicadas fue la recuperación de las superficies doradas. Según publicó Última Hora hace ahora dos años, un equipo de cinco restauradores empleó alrededor de 5.000 hojas de imitación de pan de oro para devolver el brillo a los perfiles ornamentales del carruaje.
La intervención también permitió actuar sobre uno de sus principales problemas de conservación: el propio funcionamiento. A diferencia de los vehículos modernos, el carro carece de amortiguación, por lo que las vibraciones durante los desfiles pueden provocar la apertura de las juntas de madera y el deterioro de determinados elementos.
Esta circunstancia obliga a prestar especial atención a las ruedas y las uniones. La restauración de 2024 llegó después de otras intervenciones realizadas en 2005 y 2014, lo que demuestra la necesidad de mantener una pieza histórica que, lejos de permanecer inmóvil en un museo, continúa saliendo a las calles.
Una tradición nacida en 1792
Aunque el carro actual data de 1868, la tradición es bastante anterior. Sus orígenes se encuentran en las celebraciones organizadas con motivo de la beatificación de Catalina Tomás, proclamada por el papa Pío VI en 1792.
Fue entonces cuando el Gran i General Consell impulsó un desfile en su honor. La institución ya había promovido en 1625 la causa de canonización de la religiosa, que finalmente sería proclamada santa en 1930 por Pío XI.
Este vínculo explica que el actual Consell de Mallorca continúe siendo una de las instituciones responsables de la organización de la cabalgata.
La protagonista de este año será Emma Martínez González, que ocupará el asiento elevado del histórico carruaje.
Un desfile con 900 participantes
La salida del carro triunfal tendrá lugar este sábado 17 de octubre a las 18.30 horas desde la plaza del Hospital de Palma. La comitiva recorrerá la Rambla, la calle de la Riera, la calle Unió, la plaza del Mercat y Vía Roma, entre otras vías, hasta finalizar en la plaza de Santa Magdalena.
Participarán representantes de 18 municipios y más de 30 agrupaciones, entre bandas de música, xeremiers, grupos folclóricos, gigantes y carretas engalanadas. La Banda Municipal de Música de Palma cerrará el desfile. La celebración concluirá ante la iglesia de Santa Magdalena, donde se conserva el cuerpo de Santa Catalina Tomás y tendrá lugar una ofrenda floral.
La edición de este año tiene además un significado especial. El Consell de Mallorca aprobó el pasado 8 de octubre la declaración definitiva como Bien de Interés Cultural Inmaterial de las fiestas de la Beata de Palma, Valldemossa y Santa Margalida. En Palma, el símbolo principal es el carro triunfal; en Valldemossa, la Beateta acompañada de campesinos; y en Santa Margalida, los demonios y la espectacular rotura de cántaros.