La comisaría de Centro se encargó de la investigación
Sucesos
Un menor detenido por dar palizas y amenazar a otros adolescentes hasta obligarlos a vender sus videoconsolas
La Policía ha recibido denuncias de tres víctimas, aunque sospecha que hay más menores que no se atreven a contar lo ocurrido por miedo
La Policía Nacional ha detenido en Palma a un menor acusado de amenazar y agredir a otros adolescentes para obligarlos a entregarle dinero. El miedo a sufrir nuevas palizas llevó a algunas de las víctimas a pedir ayuda económica a sus familiares e incluso a vender sus videoconsolas, mandos y videojuegos para conseguir las cantidades que les reclamaba.
El caso salió a la luz después de que tres menores denunciaran situaciones similares. Según ha explicado la Policía Nacional, todos habían sufrido amenazas para que entregaran dinero y, en algunos casos, también agresiones físicas. El principal sospechoso es otro menor que contaba con la ayuda de varios adolescentes para intimidar a las víctimas. Uno de los chavales sufrió lesiones y recibió amenazas de forma reiterada, algunas de ellas a través de terceras personas. La presión llegó a tal punto que tuvo que pedir dinero a un familiar. Como no consiguió reunir toda la cantidad que le exigían, acabó vendiendo mandos de su videoconsola y varios juegos para poder pagar.
Otro de los adolescentes vivió una situación especialmente grave. Llevaba tiempo soportando amenazas y exigencias de dinero cuando, en una ocasión, fue atacado en un parque por el menor ahora detenido. Este iba acompañado de otros dos chicos que, aunque no participaron directamente en la paliza, impidieron que la víctima pudiera defenderse o escapar.
El adolescente recibió golpes por todo el cuerpo y sufrió daños en su teléfono móvil, cuya pantalla quedó rota. Después de aquella agresión, se vio obligado a vender dos videoconsolas para conseguir el dinero que le reclamaban. Sin embargo, las amenazas no terminaron ahí. Tiempo después volvió a sufrir presiones y tuvo que entregar más dinero. La situación se prolongó hasta que se produjo un tercer episodio violento, momento en el que decidió contar lo que estaba ocurriendo a sus familiares y pedir ayuda.
Un tercer menor también denunció haber sufrido amenazas constantes, además de un robo violento. Al igual que los otros afectados, terminó contando lo sucedido a su familia. Los tres testimonios permitieron conocer cómo actuaba el principal sospechoso y qué papel desempeñaban los otros menores que lo acompañaban en determinadas ocasiones.
Finalmente, el pasado martes, una patrulla de la Policía Nacional encontró al adolescente señalado como principal responsable y lo detuvo por su presunta implicación en las amenazas, las exigencias de dinero y el robo violento. La Policía sospecha que los tres casos conocidos podrían ser solo una parte de lo ocurrido. Cree que hay más adolescentes que han sufrido situaciones similares, pero que todavía no se han atrevido a contarlo por miedo a las represalias.