El establecimiento, este martes al inicio del proceso de tapiado
Delincuencia
Desalojan y tapian el hotel okupado de Mallorca que atemorizaba a los vecinos por las peleas y los robos
Los ocupantes han abandonado el antiguo hotel Elegance de s'Arenal tras una negociación y este martes han comenzado a tapiarse los accesos al inmueble, según ha podido constatar El Debate
El antiguo hotel Elegance de s'Arenal, en el municipio mallorquín de Llucmajor, ha sido finalmente desalojado. Los okupas que permanecían en el establecimiento de la calle Girona abandonaron el inmueble este lunes por la noche, después de semanas de inquietud entre los vecinos por las peleas, los gritos y los presuntos robos vinculados a algunos de sus moradores. La salida se habría producido mediante una negociación en la que participó uno de los propios ocupantes, según ha podido saber El Debate. Este martes, apenas unas horas después de quedar vacío el establecimiento, ya han comenzado los trabajos para tapiar los accesos al antiguo hotel, como ha podido constatar este periódico. La medida busca impedir nuevas entradas y evitar que el inmueble vuelva a convertirse en un foco de okupación. Además, un vigilante de seguridad de la empresa Kaizen acaba de incorporarse al servicio de vigilancia del edificio, con el objetivo de controlar sus accesos y prevenir posibles intentos de reocupación.
El desalojo pone fin, al menos por el momento, a una situación que había generado una creciente alarma entre los residentes y comerciantes de esta zona turística de Mallorca. Como publicó El Debate el pasado 10 de octubre, fuentes policiales habían confirmado la peligrosidad de algunos de los individuos que se encontraban en el interior del hotel, entre ellos personas de origen magrebí y nacionalidad rumana, algunos de los cuales estaban vinculados con robos.
Una salida negociada tras semanas de tensión
A diferencia de otros desalojos que requieren una intervención policial para sacar a los ocupantes del inmueble, en este caso la salida se habría conseguido a través de la negociación con uno de los propios okupas. A las pocas horas, ya se estaban ejecutando trabajos para cerrar los accesos, mientras se ha puesto en marcha un servicio de vigilancia privada.
Materia para cerrar accesos
La actuación supone un cambio importante respecto a la situación denunciada a principios de octubre, cuando el antiguo hotel permanecía ocupado pese a las sucesivas intervenciones de las fuerzas de seguridad. De hecho, como adelantó este periódico, la Guardia Civil había llegado a desplegar efectivos de la USECIC, la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia, que accedieron al recinto hotelero. También habían acudido anteriormente patrullas de la Benemérita y de la Policía Local de Llucmajor a raíz de los incidentes registrados en las inmediaciones. Sin embargo, aquellas actuaciones no habían conseguido poner fin a la okupación ni a los problemas de convivencia que denunciaban los vecinos.
Peleas nocturnas, gritos y miedo entre los residentes
El antiguo hotel Elegance está situado en una calle estrecha, paralela a la avenida de Europa, en un entorno donde conviven viviendas particulares, comercios y establecimientos turísticos. La proximidad de un colegio y de espacios frecuentados por menores había incrementado la preocupación de los residentes. Dos vecinos del edificio contiguo explicaron a El Debate a principios de octubre que las discusiones, los gritos y las peleas se sucedían prácticamente todas las noches. Ambos solicitaron preservar su identidad por temor a posibles represalias.
Uno de los ventanales del primer piso, aún abierto
Su inquietud también se movía en los posibles daños personales o desperfectos que pudiesen ocasionar estos individuos en los vehículos estacionados junto al establecimiento y en las propiedades colindantes. La preocupación se extendía a los comerciantes de la zona, que observaban con inquietud los incidentes en un enclave donde la tranquilidad y la seguridad resultan especialmente importantes para la actividad turística.
Tapiar el hotel para evitar una nueva okupación
La prioridad ahora es impedir que el edificio vuelva a ser ocupado para, además, iniciar obras de rehabilitación y mejora del hotel de cara a la próxima temporada.
El caso del Elegance se suma a otros episodios similares registrados en Mallorca durante los últimos años. En enero de 2025, el aparthotel Sol y Mar de Cala Bona, en Son Servera, también fue ocupado por un grupo de personas que aprovecharon el cierre temporal del establecimiento. Los últimos ocupantes terminaron abandonándolo voluntariamente el 18 de enero.
En febrero de aquel mismo año trascendió otra okupación en el complejo turístico Bellevue de Port d'Alcúdia, concretamente en el edificio Neptuno II.
S'Arenal ya había vivido, además, un episodio especialmente conflictivo en junio de 2024, cuando un grupo de ciudadanos argelinos ocupó el antiguo horno Joan Tomàs, en la calle Marineta. La tensión llegó a provocar una concentración de entre 100 y 200 personas en las inmediaciones del inmueble, lo que obligó a intervenir a la Guardia Civil y a la Policía Local. Finalmente, el Ayuntamiento tapi ó los accesos al edificio, que presentaba riesgo de derrumbe.