Amanda Fernández y Catalina Cladera

Amanda Fernández y Catalina CladeraCSS

Adamuz-Urda

Los socialistas de Armengol, «orgullosos» de Puente, desvinculan su renuncia a las elecciones: «Se va por dignidad»

La mallorquina Amanda Fernández le presenta como un ejemplo de «responsabilidad, empatía y dignidad» y esquiva las preguntas sobre las filtraciones de los maquinistas

El 'sanchismo' ha salido en tromba a defender a Óscar Puente tras su dimisión como ministro de Transportes por la tragedia ferroviaria de Urda (Toledo), que ha dejado 69 muertos, y su renuncia a concurrir a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Entre quienes se apresuraron a respaldarlo figura la presidenta del Congreso de los Diputados y secretaria general del PSIB-PSOE, Francina Armengol, que anoche publicó un mensaje en X en el que expresaba «todo mi reconocimiento y agradecimiento a Óscar Puente por su compromiso, su dedicación y el trabajo». «Sé de primera mano de tu entrega y de tu manera de asumir las responsabilidades. Todo mi cariño y mi apoyo en este momento. Un abrazo muy fuerte, querido compañero», añadió la dirigente socialista. Este miércoles han sido sus compañeras de partido en Mallorca, Amanda Fernández, secretaria general de la Federación Socialista de Mallorca, y Catalina Cladera, portavoz del PSOE en el Consell de Mallorca, quienes han comparecido ante los medios para presentar dos mociones ajenas a este asunto y han acabado siendo preguntadas por la renuncia del ya exministro.

«No creo que sea por unas elecciones. Lo tengo muy claro. Es por responsabilidad, empatía y dignidad», ha afirmado Fernández, que ha defendido la actuación de Puente y ha rechazado que su decisión responda a un cálculo electoral ante la proximidad de los comicios.

Siguiendo la estela de Sánchez

La dirigente socialista ha insistido en que «no todos los políticos son iguales» y ha reivindicado que su compañero de partido «siempre ha dado la cara», permaneciendo «en primera línea» para ofrecer explicaciones a los medios de comunicación y a la ciudadanía, en lugar de esconderse «como otros». Fernández ha elogiado tanto la gestión pública del exministro durante los días posteriores al accidente como su decisión de abandonar el Gobierno, que considera un ejercicio de responsabilidad política y respeto hacia las víctimas. También ha evitado entrar a valorar las filtraciones de las conversaciones de los maquinistas relacionadas con la tragedia, aunque sí ha aprovechado la pregunta para defender las comparecencias de Puente y cuestionar que las explicaciones ofrecidas por los responsables públicos nunca parezcan suficientes.

El respaldo de la dirección socialista mallorquina se suma al expresado desde Ferraz y por el propio Sánchez, que el martes elogió la renuncia de Puente como una decisión adoptada «por dignidad», «por voluntad propia» y «por respeto a las víctimas y al proyecto progresista». El presidente del Gobierno aseguró que políticos como él «dignifican a nuestro país» y defendió que su comportamiento demuestra que «no todos somos iguales», una idea que también ha recogido este miércoles Fernández. El PSOE, por su parte, ha calificado la dimisión como una «lección de dignidad, responsabilidad y altura política», mientras distintos ministros y dirigentes socialistas han destacado la trayectoria del hasta ahora titular de Transportes y su decisión de abandonar tanto el Ejecutivo como las listas electorales.

Fernández ha hecho especial hincapié en la actitud que, a su juicio, mantuvo Puente desde que se produjo el accidente de Urda, el segundo siniestro ferroviario de extrema gravedad registrado este año después del ocurrido en enero en Adamuz (Córdoba), que dejó 46 fallecidos. La responsable de los socialistas mallorquines ha sostenido que el exministro estuvo desde el primer momento dando explicaciones, atendiendo a los medios y tratando de ofrecer respuestas a los ciudadanos, y ha contrapuesto esa conducta a «la de otros responsables políticos» que, según ha señalado, no actúan del mismo modo cuando se enfrentan a situaciones difíciles. En su opinión, Puente asumió inicialmente la obligación de permanecer al frente del ministerio, atender las necesidades derivadas de la emergencia y contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido, antes de adoptar una decisión sobre su continuidad política.

La dirigente del PSIB ha insistido en que la política debe entenderse como un servicio público y que quienes ocupan responsabilidades institucionales están obligados a responder ante los ciudadanos, tanto cuando las cosas funcionan como cuando se producen acontecimientos de especial gravedad. Desde esa perspectiva, ha presentado la renuncia de Puente como una decisión coherente con esa concepción de la actividad política, subrayando que no se trata únicamente de abandonar un cargo, sino de asumir las consecuencias políticas de una tragedia sin dejar de atender a las víctimas y a sus familiares. Fernández ha llegado a sostener que pocas veces se ha visto una dimisión tan explicada y coherente, en referencia a la comparecencia del martes ante la Diputación Permanente del Congreso, donde Puente anunció su marcha después de exponer su actuación durante la emergencia y las razones que le habían llevado a adoptar esa decisión.

La proximidad de las elecciones y las filtraciones

Uno de los asuntos sobre los que ha sido interrogada Fernández ha sido la coincidencia de la dimisión con la proximidad de las elecciones generales del 29 de noviembre y la posibilidad de que la salida de Puente del Gobierno contribuya a aliviar el desgaste electoral del PSOE. La dirigente socialista ha negado expresamente esa interpretación y ha reiterado que, a su juicio, la decisión obedece a razones de «responsabilidad, empatía y dignidad», sin relación con las expectativas electorales de su partido. También ha recordado que Puente no se ha limitado a abandonar el ministerio, sino que ha renunciado a ser candidato al Congreso por Valladolid y se ha puesto a disposición de la organización socialista, una circunstancia que, según ha defendido, refuerza el carácter personal y político de su decisión.

Preguntada por si esa renuncia puede convertirse en un revulsivo para los socialistas a menos de un mes de las elecciones, Fernández ha evitado anticipar sus consecuencias. «No sé si será un revulsivo, pero nosotros damos la cara», ha respondido, antes de señalar que, como socialista, actuaciones como la de Puente le dan «más ganas de seguir». La responsable de la Federación Socialista de Mallorca ha reivindicado así la conducta del exministro como una muestra de compromiso con el partido y con la responsabilidad institucional, sin aceptar que su marcha deba interpretarse como una operación destinada a mejorar las perspectivas electorales del PSOE.

Las filtraciones: silencio

La otra cuestión planteada a Fernández ha sido la de las filtraciones de las conversaciones de los maquinistas relacionadas con el accidente. En este caso, la dirigente socialista ha preferido no pronunciarse sobre el contenido ni sobre las circunstancias en las que se produjeron esas filtraciones, alegando que no estaba en condiciones de realizar una valoración concreta. Ante la insistencia de los periodistas, que le han reclamado una opinión sobre lo sucedido, Fernández ha desplazado su respuesta hacia las explicaciones públicas ofrecidas por Puente durante los días posteriores a la tragedia.

«Siempre queremos explicaciones y, cuando se dan, no nos sirven», ha señalado Fernández, que ha insistido en que el exministro ya había comparecido públicamente para responder a las preguntas sobre el accidente. «Repito que él las dio, durante horas, delante de todos», ha recalcado, antes de volver a destacar la responsabilidad asumida por Puente y el apoyo prestado a las familias de las víctimas. De este modo, la dirigente socialista ha evitado expresar una posición específica sobre las filtraciones y se ha limitado a defender la actuación del exministro y las explicaciones que ofreció mientras permaneció al frente de Transportes.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas