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Don Felipe y Doña Letizia recuerdan a los inmigrantes ahogados en el cementerio de Sidi EmbarekEl Debate

Casa Real

La lección de los Reyes a Marruecos: un recuerdo para los 141 muertos cuyos féretros Rabat rechazó

El país vecino puso como condición para aceptar los cadáveres que España acreditara que eran marroquíes y que se devolviera también a los menores acogidos

Los Reyes han dedicado este martes un recuerdo a los 141 inmigrantes que murieron ahogados los días 30 y 31 de julio cuando intentaban entrar de forma ilegal en España. Durante su histórica visita a Ceuta, Don Felipe y Doña Letizia han hecho una parada en el cementerio Sidi Embarek, donde han asistido a un acto ecuménico junto a los representantes de las cuatro confesiones religiosas que conviven en Ceuta: cristiana, musulmana, judía e hindú.

Con ese gesto, los Reyes han marcado su diferencia humana con las autoridades de Marruecos, que rechazaron los féretros de los inmigrantes ahogados y pusieron como condición para aceptarlos que España demostrara que los muertos eran marroquíes y que se devolviera también a los menores que entraron ilegalmente. El ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, afirmó que no podía "recibir los cuerpos sin saber quiénes son esas personas».

En el cementerio Sidi Embarek yacen los primeros 18 muertos que se rescataron y otros 72 para los que el Ayuntamiento de Ceuta tuvo que hacer una actuación de urgencia. Entre los enterrados, se encuentran una mujer y un niño. La Ciudad Autónoma de Ceuta les recuerda con una placa que preside las primeras 18 tumbas y en la que se lee que «aquí descansan quienes perdieron la vida los días 30 y 31 de julio de 2026 en las costas de Ceuta». Este año 115 inmigrantes han recibido sepultura en este cementerio, de los que 90 fallecieron en la avalancha de julio.

En las inmediaciones del cementerio, cientos de personas, cristianas y musulmanas, mayores y niños, hombres y mujeres, con pañuelos y sin ellos, se han congregado para recibir y vitorear a los Reyes. Mientras aguardaban su llegada coreaban los cánticos de «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende» y «Soy español, español, español».