La Princesa de Asturias, en la entrega de los premios que llevan su nombre
Premios Princesa de Asturias 2026 La Princesa Leonor llama a «mantener el entusiasmo en estos tiempos de desencanto social profundo»
«Ante semejante caos, cómo puedo mostrarme sincera, ni ilusa ni apocalíptica, ni cínica ni dramática», se pregunta Doña Leonor
«Hay cosas que tienen sentido y que merece la pena defender pase lo que pase»
La Princesa de Asturias ha asumido este viernes desde el Teatro Campoamor de Oviedo la difícil misión de convertirse en la voz de los jóvenes y, a la vez, trasladarles un mensaje de optimismo, sin parecer «ilusa ni apocalíptica», «en estos tiempos de desencanto social profundo» por la «falta de expectativas e imposibilidad de planear una vida, tener un buen trabajo, una casa».
Después de entregar los ocho premios que llevan su nombre, Doña Leonor ha afirmado, citando a Václav Havel, que «la esperanza no es la convicción de que las cosas saldrán bien, sino la certeza de que hay cosas que tienen sentido y que merece la pena defender pase lo que pase».
«Los jóvenes nos hacemos preguntas», ha afirmado la Heredera de la Corona: «Cómo mantener el entusiasmo en estos tiempos de desencanto social profundo, de descreimiento y desigualdades, de conflictos, extremismos, populismos, guerras tecnológicas, híbridas, realidades líquidas, realpolitik, amenazas, incertidumbre, todo amplificado además en las redes…, los números macroeconómicos y el coste de la vida…»
El trabajo callado de muchos
Unos tiempos que también son, ha dicho, «de esfuerzo y de trabajo callado de muchos, de perseguir la autenticidad frente a lo virtual, de debatir sobre el valor de la imperfección humana frente a la pretendida perfección de la máquina».
La Princesa también ha planteado desde la tribuna del Campoamor «cómo afronta mi generación semejante complejidad» y se ha referido a «lo que muchos consideran falta de expectativas e imposibilidad de planear una vida, tener un buen trabajo, una casa». «Ante semejante caos -ha planteado la Princesa-, cómo puedo mostrarme ante ustedes sincera, ni ilusa ni apocalíptica, ni cínica ni dramática».
«Necesitamos confiar»
Y en este contexto, Doña Leonor ha planteado una serie de preguntas, que ella misma ha ido contestando: «¿Cómo transmito aquí el sentido y la importancia que tiene observar con atención a nuestros premiados, por cuanto contribuyen a mantener nuestra capacidad de asombro, de curiosidad, y nuestra necesidad de confiar? Porque sí, necesitamos confiar».
«¿Son estos tiempos más oscuros que otros anteriores? ¿Tiene sentido venir cada año a Oviedo para agradecer a estas mujeres y estos hombres que se sientan hoy aquí, en este escenario, que tengan una vida y una obra que nos ayuda a confiar? Lo tiene».
Por tercer año consecutivo, la Princesa ha hecho los elogios de los ocho premiados: Patti Smith (Premio Princesa de Asturias de las Artes), Studio Ghibli (Comunicación y Humanidades), David Klenerman, Shankar Balasubramanian y Pascal Mayer (Investigación Científica y Técnica), la Bóveda Global de Semillas de Svalbard (Cooperación Internacional), Timothy Garton Ash (Ciencias Sociales), Leo Messi (Deportes), Julian Barnes (Letras) y Christina Koch (Concordia).
«Desaliento e indignación»
Y tras destacar las principales aportaciones de cada uno, la Heredera de la Corona ha concluido su discurso con mensajes de esperanza «porque percibo cierto desaliento, quizá escepticismo, quizá indignación», ha dicho. Una vez más, la Princesa se ha vuelto a responder a sí misma y ha reiterado que «tiene sentido honrar a estas mujeres y estos hombres», en alusión a los premiados, y ha concluido su intervención con un verso de Paul Valéry que Miyazaki, uno de los fundadores de Ghibli, rescató en una de sus obras: “El viento se levanta…¡¡Hay que intentar vivir!!".