Captura de un momento de la comparsa en Campo de Criptana en 2020
El día que en un pueblo de Ciudad Real provocaron un conflicto diplomático con Israel
Sucedió durante el carnaval de 2020 en Campo de Criptana, en cuyo desfile se representó un desafortunado «homenaje» a las víctimas del Holocausto
Sucedió durante la celebración del Carnaval de 2020 en la localidad de Campo de Criptana, en Ciudad Real. Un espectáculo absurdo, vulgar, inapropiado, ofensivo, cruel e indecente tuvo lugar durante el desfile de una comparsa.
Una supuesta Lady Gaga actuaba sobre una carroza con forma de locomotora, como las que llevaban a los judíos hacinados en los vagones a los campos de concentración nazis. La carroza, en su parte trasera, lucía dos chimeneas como la de los hornos crematorios donde se quemaban los cadáveres.
Mujeres bailando con uniformes a rayas
Joseph Conrad podría haber escrito aquí por esto su famosa frase: «El horror, el horror...». Un horror en ambiente festivo con una «coreografía» precedente de un pelotón de oficiales nazis con capa y armas.
Por detrás de la carroza del horror, apareció un grupo de mujeres ataviadas con vestidos que hacían las veces de los uniformes a rayas de los prisioneros, con las piernas al aire, botas plateadas, banderas de Israel que agitaban al ritmo de la música... mientras otra carroza con más soldados nazis bailaban y les seguían.
La Embajada de Israel en España condenó «la vil y repugnante representación banalizando el Holocausto en el carnaval de Campo de Criptana, haciendo burla de los seis millones de judíos asesinados por los nazis.
¡Los países europeos deben combatir activamente el antisemitismo!», decía el mensaje en la entonces Twitter de su portavoz, Yoav Katz.
La comparsa era de una «asociación cultural» de Cuenca que entonces publicó una fotografía en sus redes sociales donde al parecer se veía un cartel colocado en una de las carrozas en el que se leía:
«En memoria de los seis millones de hombres, mujeres y niños judíos que perecieron en el Holocausto» y de quienes sufrieron «la persecución y el exterminio en razón de su raza, orientación sexual, religión, origen étnico o ideas políticas». «Siempre estaréis en nuestro recuerdo».
También al parecer, previamente a la celebración del desfile, este colectivo había avisado de que su intención era «homenajear a las víctimas del exterminio y recordar uno de los hechos más deshonrosos ocurridos en la historia de la humanidad». Curiosa manera de homenajear a las víctimas y recordar la barbarie.
Más bien cualquiera diría que lo que se quiso hacer fue, cambiando los elementos de cada oración, homenajear la barbarie y recordar a las víctimas de una forma humillante e insensata. Para mayor gloria del cinismo, el colectivo añadió que presentaba su comparsa «como un mero hecho histórico, sin pretensión de hacer ningún tipo de alusión política, o que pueda resultar ofensivo o hiriente para alguien».
El Ayuntamiento no sabía
«Una vez vista la representación, compartimos las críticas producidas. Si el objetivo inicial era conmemorar a las víctimas, es evidente que éste no se ha alcanzado», dijo el Ayuntamiento (que se escudó en no conocer la realidad de la representación y solo las intenciones antes referidas) en un comunicado en el que también hacían únicos responsables del asunto al colectivo, antes de condenar el genocidio contra el pueblo judío y las burlas y banalizaciones al respecto.