Laguna del Arquillo en Albacete
La impresionante laguna de Albacete de la que se dice que no tiene fondo
La laguna del Arquillo, en la sierra de Alcaraz, también tiene una impresionante superficie de más 500 hectáreas
Las lagunas y los lagos siempre han sido extensiones de agua interior misteriosas. Las leyendas se cuentan de casi todas ellas por la sensación de pequeño mar acotado que en sus profundidades ignotas y escalofriantes en los relatos ocultan secretos y realidades que propenden al mito.
Uno de los más famosos (si no el más) es el del monstruo del escocés Lago Ness. A quien los científicos siguen buscando y entre periódicas y supuestos y breves avistamientos a lo largo de la historia. La laguna negra de Soria es un conocido equivalente enigmático español.
Rica en cuentos, la laguna de Vinuesa también es objeto de afirmaciones de qué criaturas extrañan moran en sus profundidades. Hay lagunas con pueblos sumergidos cuyos campanarios de iglesias a veces asoman como habitantes acuáticos fantasmales cuando el nivel del agua baja, o incluso sin que baje.
El caso de la laguna del Arquillo, en Albacete, también contiene una historia electrizante. De ella se dice que sus aguas no tienen fondo, como si ese tranquilo plato azulado oscuro condujera al centro de la tierra desde sus 1.000 metros de altitud.
Laguna del Arquillo
Una idea, la de la profundidad eterna, que dicen que contaron los más viejos porque a pesar de la limpieza de sus aguas, un paraíso natural albaceteño y español, no se aprecia el suelo que se presume de una laguna finita en las montañas de la que es emocionante imaginar, aunque no lo sea tanto, que es inmensamente misteriosa.