Pedro Almodóvar y Emiliano García-Page

Pedro Almodóvar y Emiliano García-PageGTRES/Europa Press

¿Una Academia de Cine sin «ceja»? Castilla-La Mancha aspira a tener también aquí su propia personalidad

El presidente de la Comunidad, Emiliano García-Page, dijo el lunes que el proyecto es «Un paso necesario si queremos que vaya a más y que cada día el sector deje más empleo, más rendimiento y funcione mejor»

Emiliano García-Page anunció ayer la creación de la Academia de Cine de Castilla-La Mancha. Será la séptima Academia de cine autonómica. Ya existen la de Cataluña, la de Galicia, la de Andalucía, la de Aragón, la de la Comunidad Valenciana y la de Asturias.

Castilla-La Mancha en general y Toledo en particular se volcaron el lunes en anuncios para el cine, con la presentación del proyecto de la Ciudad del Cine en Castilla-La Mancha, a cargo del alcalde, Carlos Velázquez. Una inversión de 1,5 millones de euros (un total de casi 8 gracias a ls fondos europeos Next Generation) posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de la ciudad y de la Junta.

García-Page mencionó que todo se haría «de la mano del sector» y mediante «la ley que regula el procedimiento». «Un paso necesario si queremos que vaya a más y que cada día el sector deje más empleo, más rendimiento y funcione mejor» y un movimiento que va a permitir a «todo el sector afectado» poderse «coaligar para defender sus intereses en certámenes nacionales».

Un impulso local, regional e industrial que nace con el afán de generar empleo y mayor prosperidad, también como «hija» de la Academia de Cine nacional, la que no se puede mencionar, en otro orden de cosas, sin recordar sus manifestaciones políticas e ideológicas habituales, la militancia y no la pluralidad mayormente en sus premios anuales: los Goya.

Castilla-La Mancha, con Emiliano García-Page al frente, es el ejemplo contrario de esto último. La propia colaboración entre el Consistorio y el Gobierno de la Comunidad, de distinto signo político, en esta y en otras muchas iniciativas en favor de la región, lo indican con claridad muy lejos de sectarismos ideológicos.

Carlos Velázquez, alcalde de Toledo y Emiliano García-Page durante su visita a los terrenos de la futura Ciudad del Cine

Carlos Velázquez, alcalde de Toledo y Emiliano García-Page durante su visita a los terrenos de la futura Ciudad del Cine

Está por ver lo que será la Academia del Cine de Castilla-La Mancha, más allá de sus propósitos iniciales, en sus manifestaciones futuras bajo la dirección de quien corresponda quienes, como ha afirmado Page, serán miembros del gremio. Pero no parece «la región inventada» un lugar protagonista de las reivindicaciones habituales del mismo.

Estas reivindicaciones también se han dado en academias autonómicas como la de Cataluña en sus Premios Gaudí o en Galicia en sus Premios Mestre Mateo: Igualdad de género, Gaza, identidad o feminismo, fueron algunos de los temas comunes de los discursos de las últimas ediciones de estos galardones.

Pero Castilla-La Mancha parece vivir al margen de esa ideología. No hay «ceja» zapaterista ni apoyo ideológico ni personal a Sánchez que valga en ningún ámbito, sino la «socialdemocracia» que con frecuencia y orgullo menciona su presidente, quien hace días, a propósito del rechazo en el Congreso de la ILP contra la tauromaquia, defendió una «cultura de la sociedad y de la gente que no sea capricho ni de un ministro ni de un consejero», y dijo que «cualquiera que se considere demócrata» tendría que amparar, proteger y defender la cultura «en sus múltiples manifestaciones».

No imponer la Cultura

Que es casi exactamente lo que dijo Pío Cabanillas, el primer ministro de Cultura de la democracia española: «Todos estamos de acuerdo en que el Estado no debe imponer la cultura por decreto, sino fomentarla, defenderla y difundirla...». Al menos los primeros trazos de la Academia de Cine castellanomanchega parece que van en esa personal, tolerante y no sectaria dirección.

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