Una calle de Toledo por la noche

Cinco cosas increíbles que ocurrieron en Toledo (y casi nadie sabe)

Hay historias secretas (o casi secretas, al menos para un público amplio) que aún pueden hacer «nueva» para muchos la ciudad «vecchia»

Se hablaba aquí el jueves de una «unica» visión de Toledo. La imagen de la ciudad anclada en un pasado de historia sin igual que eclipsa al presente. Una vendedora de pequeñas esculturas de Volterra, en la Toscana de Italia, le dijo a este escribiente que envidiaba Madrid porque había muchas cosas nuevas, no como en Italia, donde todo era «vecchio».

En Toledo «todo» es viejo y como tal más o menos conocido. Pero hay historias secretas (o casi secretas, al menos para un público amplio) que aún pueden hacer «nueva» para muchos la ciudad «vecchia». Hechos que van más allá de los relatados y sabidos con frecuencia. Curiosidades que redescubren la ciudad imperial de un modo imprevisto:

Un hospital psiquiátrico en el XVI

Muy lejos de la leyenda negra española y en particular de la toledana, como en aquel cuento terrorífico de Edgar Allan Poe, hubo una Toledo moderna y humana en pleno XVI, cuando los dementes y trastornados eran hacinados en manicomios sin cuidado.

El Hospital de Santa María de los Inocentes lo creó el «cardenal Ilustrado» en el XVIII, partiendo del anterior Hospital del Nuncio (del XVI, donde Cervantes puso a El Quijote), desde donde fueron trasladados los enfermos. Precursor del trato compasivo (inhabitual en la época) a los enfermos mentales, en su puerta una inscripción reza en latín: «Casa edificada con sabio consejo para procurar la sanidad completa del entendimiento. Año de 1793».

Hospital de Santa María de los Inocentes

Centro armamentístico mundial

No es que se hagan rifles o pistolas o cañones, pero se hacían espadas. Y se siguen haciendo. Es uno de los pocos lugares que quedan en el mundo donde se siguen fabricando espadas a la manera tradicional. El medievo continúa en Toledo en la artesanía y ha continuado a lo largo de los siglos hasta hoy para convertir a la ciudad en un especial centro armamentístico mundial atemporal. Napoleón mandó hacer las espadas de su ejército en Toledo por su fama y aún hoy se sigue la tradición, fabricación y venta al mismo modo de siempre para películas de cine y televisión.

Curiosa escuela de traductores

La primera de Europa y con un llamativo procedimiento por las particularidades de Toledo y su historia de convivencia. Surgió en el XII, en la época en que en la ciudad vivían cristianos, judíos y musulmanes. Tradujeron textos clásicos de todas las materias y temas al castellano desde el árabe y el hebreo, construyendo una gran fuente de transmisión original del conocimiento.

Cueva de Hércules

Se trata de unas salas subterráneas de época romana que en la actualidad se encuentran bajo un inmueble en pleno casco histórico. Fue depósito de aguas y después parte de iglesia visigoda y más tarde mezquita. Fue demolida en el XIX, aunque permanecen restos visigodos y algunos muros. La leyenda medieval dice que alli el diablo enseñaba a sus discípulos y que un espíritu maligno predijo la caída del reino visigodo, lo que supuestamente sucedió poco después.

Cueva de Hércules

La luz eléctrica

Aunque parezca mentira, la ciudad medieval fue una de las primeras en Europa en tener alumbrado eléctrico público. Fue en 1881 en la Plaza de Zocodover, solo dos años después de que Edison inventara la bombilla eléctrica en 1879. Una singularidad por el medievalismo característico de Toledo y la modernidad adquirida, en el lugar menos esperado, con el alumbrado eléctrico.