Inaugurada 'Maniera' en el Museo del Greco, un recorrido por uno de los periodos más importantes de la historia del arte

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11/11/2025

Inaugurada 'Maniera' en el Museo del Greco, un recorrido por uno de los periodos más importantes de la historia del arteDELEGACIÓN DEL GOBIERNO

Toledo se rinde al arte: la exposición irrepetible del Museo del Greco que todos querrán ver

Del 12 de noviembre de 2025 al 15 de febrero de 2026, el Museo del Greco acoge Maniera, una muestra que recorre la pintura toledana del siglo XVI y la llegada del estilo que revolucionó el arte europeo

Toledo vuelve a mirar al Renacimiento. Del 12 de noviembre de 2025 al 15 de febrero de 2026, el Museo del Greco presenta la exposición Maniera, una cita imprescindible para los amantes del arte y la historia. La muestra, que cuenta con la colaboración del Museo Sefardí, ofrece un recorrido fascinante por la pintura toledana del siglo XVI, una época decisiva que marcó el nacimiento del manierismo en España.

Una deuda pendiente con la historia artística de Toledo

Aunque Toledo ha rendido homenaje en numerosas ocasiones al Greco, su escuela y los artistas que le precedieron, Maniera es la primera exposición que aborda de forma integral el desarrollo de la pintura toledana anterior y contemporánea al maestro cretense. Con esta muestra, el Museo del Greco «salda una deuda» con la ciudad y con su legado artístico, permitiendo al visitante descubrir cómo se gestó el lenguaje que transformó la pintura europea.

De Juan de Borgoña a la revolución del color

El recorrido comienza con Juan de Borgoña (activo entre 1495 y 1536), pintor de origen francés y figura clave del primer Renacimiento toledano. Su estilo, influido por los modelos italianos de Ghirlandaio y los fondos arquitectónicos clásicos, introdujo en Toledo un nuevo equilibrio compositivo y una elegante armonía de color. Desde la Catedral Primada, donde trabajó para el cardenal Cisneros, Borgoña marcó un antes y un después en el gusto artístico local.

Tras su muerte, los artistas formados en su taller —entre ellos Juan Correa de Vivar o Francisco de Comontes— continuaron su legado, pero dieron un paso más: abrazaron el manierismo, un estilo nacido en Italia que rompía con la serenidad clásica. Las figuras se alargaron, los gestos se agitaron y la pintura buscó la Gracia, esa perfección artística que Vasari definió como la nuova maniera.

Los maestros del color y la energía

Los grandes retablos de la época fueron el campo de experimentación ideal para los manieristas toledanos. Correa de Vivar, por ejemplo, plasmó en sus obras figuras de gran energía y vivos colores, inspiradas en los grabados italianos de Marcantonio Raimondi, quien difundió los modelos de Rafael y Giulio Romano por toda Europa.

La exposición del Museo del Greco incluye piezas excepcionales que ilustran este proceso, como El Tránsito de la Virgen, de Correa de Vivar, procedente del Museo Sefardí, que actúa como sede colaboradora.

De la 'maniera' al 'contramanierismo'

En el último tercio del siglo XVI, una nueva generación de pintores —Hernando de Ávila, Luis de Velasco, Blas de Prado o Luis de Carvajal— transformó de nuevo la pintura toledana. Influenciados por los dictados del Concilio de Trento y el arte del Monasterio de El Escorial, estos artistas buscaron mensajes más claros, sobrios y devocionales, dando lugar al contramanierismo, una versión más severa y espiritual del estilo anterior.

Sus obras, sin embargo, no renunciaron al color ni al detalle. Al contrario: su gusto por la verosimilitud anticipó el nacimiento del bodegón barroco, uno de los géneros más característicos del siglo XVII español.

El Greco, el último capítulo de la maniera toledana

La llegada del Greco a Toledo en 1577 supuso el punto culminante de este recorrido. Su pintura, marcada por el influjo veneciano y una pincelada libre y vibrante, fusionó todas las herencias anteriores y las elevó a una nueva dimensión. El resultado fue un estilo inconfundible que dejó una huella indeleble en la ciudad, cerrando el ciclo de la maniera toledana y abriendo las puertas a la modernidad pictórica.

Una exposición imprescindible

Maniera no es solo una muestra de pintura: es un viaje por la evolución artística de una ciudad que fue epicentro cultural del Renacimiento español. Quienes visiten el Museo del Greco entre noviembre y febrero podrán adentrarse en un periodo donde el arte se volvió emoción, movimiento y color.

Una oportunidad única para redescubrir cómo Toledo se convirtió en el puente entre Italia y España, entre lo clásico y lo moderno, entre el equilibrio del Renacimiento y la pasión del Greco.

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