Pizza Valdepeñas
La mejor pizza de Castilla-La Mancha tiene vino en la masa… y solo puedes probarla en Valdepeñas
Una receta que mezcla tradición, viña y territorio y que acaba de revalidar su título en el Campeonato de España de Pizzas
En Valdepeñas hay una pizza que ya es casi leyenda. Una receta que mezcla vino, tradición y territorio, y que acaba de convertirse —por tercer año consecutivo— en la mejor pizza de Castilla-La Mancha. Lo ha hecho en el III Campeonato de España de Pizzas, celebrado este lunes en el Yellow Park de Barcelona. La historia se repite, pero cada año sabe diferente.
Entre los 15 finalistas, la victoria nacional se la llevó Harinella, creada por Kaori Chan en Valencia. En segundo puesto quedó La Felisa, de La Montenegro (León), y en tercero La Bicicleta, del restaurante Circus en Dos Hermanas (Sevilla).
Las pizzas castellanomanchegas no entraron en la final absoluta, pero sí lograron un reconocimiento que pesa: la distinción a la mejor pizza regional. Y el nombre que volvió a aparecer en lo más alto fue el mismo: El Leñador, en Valdepeñas.
Pizza Valdepeñas
Tras él quedaron La Gulosa, del Restaurante Gula en Villacañas (Toledo), y La Prodigio, de Tito’s Pizza en Escalona (Toledo). Tres pueblos. Tres acentos. Un mismo territorio que se toma muy en serio la masa.
La pizza «Valdepeñas»: vino en la masa y tierra en cada bocado
El secreto del premio tiene nombre propio: «Valdepeñas». Una pizza que quiere hablar de la ciudad desde la primera fermentación hasta el último bocado.
Su masa lleva un proceso lento, de más de 48 horas, y utiliza vino de la zona para aportar un dulzor delicado, una acidez equilibrada y ese aroma que solo nace en las viñas manchegas. El resultado es una base napolitana, ligera y alveolada, tierna en el interior y crujiente en los bordes. Una base que ya cuenta una historia.
Sobre ella se extiende una mozzarella 100%, suave y limpia, que deja brillar los tomates confitados al vino tinto, cocinados lentamente hasta concentrar su dulzor natural.
La receta se completa con rúcula fresca, que aporta frescor; jamón serrano ibérico, que suma profundidad; y un hilo de aceite de oliva que equilibra el conjunto. El toque final, casi un sello de origen, llega con queso manchego curado, que devuelve a la pizza su raíz más auténtica.
La pizza «Valdepeñas» cuesta 14 euros y puede probarse en el restaurante El Leñador, situado en la calle Constitución, 15, en pleno corazón de la ciudad.
Una pizza que huele a vino. Que sabe a tierra. Que ha vuelto a convertir a Valdepeñas en noticia nacional. Y que demuestra, un año más, que Castilla-La Mancha también sabe brillar en algo tan italiano como una buena pizza… pero con alma manchega.