Ambiente nevado durante la ola de frío en Molina de Aragón, Guadalajara, Castilla-La Mancha (España)
Aviso rojo en el pueblo más frío de España: Molina de Aragón amanece a -12,3 ºC
El mercurio vuelve a desplomarse en el corazón de Guadalajara y confirma a Molina como el epicentro del frío en España
El frío no da tregua en el interior peninsular y vuelve a escribir su propio titular desde el corazón de Guadalajara. Molina de Aragón, conocido desde hace décadas como el pueblo más frío de España, ha amanecido este miércoles 7 de enero con -12,3 grados bajo cero, una cifra que vuelve a situarlo en el epicentro del mapa térmico nacional y que ha llevado a la Agencia Estatal de Meteorología a mantener el aviso rojo por peligro extraordinario en la comarca de las Parameras de Molina.
No es un episodio aislado. Por segundo día consecutivo, el mercurio ha caído con fuerza en esta zona del Alto Tajo, donde el invierno no se anuncia: se impone. El aviso permanecía activo hasta las nueve de la mañana, en un contexto de heladas persistentes que están marcando el inicio del año en buena parte de la región.
Molina de Aragón vuelve así a hacer honor a una fama labrada a golpe de registros extremos. Capital histórica del Señorío de Molina y enclave imprescindible de la conocida como Siberia española, forma uno de los vértices del llamado triángulo del hielo, junto a Teruel y la localidad turolense de Calamocha. En esta franja del interior, los termómetros han caído por debajo de los -20 ºC en más de una veintena de ocasiones desde que existen mediciones oficiales, allá por el siglo XIX.
A escala nacional, la mínima registrada en Molina se ha colado entre las más bajas del país. Solo estaciones de alta montaña, alejadas de núcleos urbanos, han superado ese frío: el Cap de Vaquèira, en el Pirineo, con -17,4 ºC, o Pradollano, en Sierra Nevada, con -16,7 ºC. Aun así, el dato de Molina destaca por producirse en un municipio habitado, con vida diaria, vecinos y calles que amanecen cubiertas de escarcha.
Una vez más, es Molina de Aragón la que se lleva el protagonismo. Un pueblo donde el invierno no es una postal puntual, sino una forma de vida; donde cada ola de frío recuerda por qué este rincón de Guadalajara sigue encabezando, año tras año, el ranking del hielo en España. Y donde hoy, con -12,3 ºC, el termómetro ha vuelto a hablar más alto que nadie.