Sol captado por la NASANASA

El observatorio de Yebes impulsa su capacidad para ver el Sol de manera directa: un celostato a la última

La incorporación y renovación de herramientas de observación pretende dotar del protagonismo merecido a la estrella que permite la vida en la Tierra

La Tierra guarda en sus entrañas diferentes incógnitas y secretos todavía por descubrir. La vida en el planeta se presentaría imposible sin la existencia de la estrella que marca el ritmo del sistema. Conocer sus características e idiosincrasia propia supone un reto fundamental para seguir dando pasos ante el misterio del universo.

Si la Tierra todavía guarda elementos por descubrir en ecosistemas menos accesibles como el océano, el vasto y silencioso universo se presenta como uno de los grandes misterios a los que se enfrenta la humanidad. Una curiosidad innata y presente desde los primeros pasos del hombre que miraba al cielo abrumado por su escenario cósmico.

Actualmente, la ciencia ha logrado adentrarse en el espacio, yendo incluso más allá del sistema solar. El Sol ocupa un lugar esencial para el desarrollo de la vida en la Tierra y conocerlo en profundidad ayuda a entender los ciclos naturales y los diferentes climas, por lo que no se trata de una mera cuestión astronómica.

La posición privilegiada de España, permite una observación de calidad constatable en las decenas de observatorios astronómicos presentes. Uno de ellos se encuentra en Yebes (Guadalajara) y puede presumir de ser uno de los de mayor importancia de todo el Instituto Geográfico Nacional. Motivados por descubrir secretos ocultos del Sol, han anunciado la incorporación de un celostato y un espectroscopio, que permiten una ampliación de la estrella que queda proyectada en un diámetro de dos metros que facilita contemplar los detalles de la estrella.

Nuevo equipamiento

El Observatorio de Yebes (Guadalajara) incorpora un celostato para ver el sol en pantalla giganteMINISTERIO

Cinco motores paso-paso para mover cada uno de los ejes y realizar el seguimiento, un espejo primario y otro secundario que se orientan mediante motores y reductoras mecánicas, una unidad de control donde está instalado el software y un telescopio refractor con un objetivo de 150 milímetros de diámetro son las principales características del celostato que ha incorporado el observatorio de Yebes (Guadalajara) para la proyección en tiempo real del Sol en pantalla gigante y de forma segura.

Este equipamiento se mueve sobre raíles siguiendo la línea norte-sur y ha sido diseñado y construido por TecnoHita Instrumentación, el área tecnológica de la Fundación Astrohita que tiene su sede en el complejo astronómico situado en La Puebla de Almoradiel (Toledo), ha informado el Ministerio de Transportes y Mobilidad Sostenible en un comunicado.

Mientras el espejo primario se encarga del movimiento del sol para mantenerlo siempre en el campo de visión, el secundario está dotado de tres desplazamientos que orientan el haz de luz hacia el objetivo de entrada del telescopio de proyección, que es el encargado de formar la imagen del sol y se sujeta sobre una plataforma móvil que guía el tubo óptico en sentido horizontal y vertical para realizar los ajustes de encuadre.

Contemplar nuevos detalles

Detalles SolNASA

La imagen que se obtiene del astro tiene un diámetro de dos metros y hace posible observar con total nitidez la superficie de la estrella en luz visible, que muestra a los centros educativos que participan en el programa de visitas del Aula Municipal de Astronomía de Yebes y al público en general la granulación de la superficie del sol, cualquier tránsito por el disco solar o las manchas de la fotosfera.

Este nuevo instrumento amplía las opciones de divulgación del Observatorio de Yebes, ya que se utilizará en horario diurno para que escolares y público en general dispongan de un atractivo recurso didáctico durante las visitas educativas y de fin de semana que organiza el Ayuntamiento de Yebes a esta instalación.

«La intención es dar al sol el protagonismo que se merece y que estudiantes y visitantes conozcan la importancia de nuestra estrella más cercana a través de la observación en vivo y de forma totalmente segura», ha explicado el director general del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Lorenzo García.

Manejo de nuevos instrumentos

El celostato se maneja fácilmente con ayuda de un mando inalámbrico y ha sido bautizado como Helianthus 170/220, nombre en latín del girasol por la similitud de sus movimientos. Gracias a la colaboración entre el Observatorio de Yebes y la Fundación Astrohita, también se ha instalado un espectroscopio para descomponer la luz solar mediante difracción.

Este instrumento logra una proyección excelente del espectro visible del campo electromagnético sobre una pantalla de grandes dimensiones de forma simultánea y segura, que facilita la visibilidad y didáctica de este asombroso fenómeno a alumnos y visitantes. El responsable de la descomposición de la luz es una red de difracción, que dirige el haz del sol procedente del celostato a través de una rendija regulable.

Al limitar el paso de esta radiación se obtiene un espectro visible que permite observar al detalle las líneas de absorción de nuestra estrella con los diferentes colores que componen la luz blanca, cada uno con una longitud de onda específica. Esas tonalidades van del violeta (longitud de onda más corta) al rojo (más larga) e incluyen, por este orden, el azul, cian, verde, amarillo y naranja.