Juicio al portero de discoteca acusado de cometer un homicidio en Bolaños de Calatrava
El acusado de homicidio en Bolaños de Calatrava argumenta que solo se defendía y que no pretendía matar
El portero de discoteca hondureño niega que golpeara a la víctima en la cabeza con un detector de metales e insiste en que no quería agredirle
El portero de discoteca acusado de un delito de homicidio en Bolaños de Calatrava ha negado este martes que golpeara «para matar» a la víctima, que previamente le había apuñalado, y ha defendido que actuó únicamente para protegerse, mientras que la médico forense ha ratificado que la muerte se produjo como consecuencia de un traumatismo craneoencefálico severo provocado por «impactos de alta energía» compatibles con un «objeto romo y contundente».
Así lo han indicado tanto el acusado como la forense durante la segunda sesión del juicio, celebrada este martes en la Audiencia Provincial de Ciudad Real con jurado popular, en la que se ha analizado tanto el relato de los hechos ofrecido por el acusado, que ha declarado en último lugar, como las conclusiones médicas que sitúan la causa del fallecimiento en una hemorragia intracraneal derivada de múltiples fracturas craneales de carácter mortal.
Durante su declaración, el acusado, que ejercía como portero del local, ha asegurado que no conocía a la víctima y que le negó la entrada al establecimiento porque portaba una bebida de otro local e iba bebido.
Según su relato, tras impedirle el acceso y empujarlo para evitar que entrara a la fuerza, la víctima se marchó y regresó minutos después armado con una navaja, escondiéndose tras «un murete» y abalanzándose sobre él.
Ha afirmado que, tras esta primera agresión, la víctima huyó del lugar y el portero lo persiguió porque temía que pudiera volver para agredirle de nuevo. Según ha explicado ante el jurado, su intención era retenerlo hasta que llegara la Policía y que se esclarecieran los hechos.
Le apuñaló primero
El acusado ha relatado que durante el forcejeo la víctima le apuñaló en un brazo, mientras le profería amenazas de muerte, y que comenzó a sangrar de forma abundante, hasta el punto de que tuvo que ser atendido posteriormente en el centro de salud, donde le practicaron varias suturas.
También ha agradecido la intervención de un tercero que, según ha indicado, «metió la mano» para evitar que lo mataran, al interponerse entre ambos.
Asimismo, ha negado de forma expresa haber golpeado a la víctima en la cabeza con el detector de metales, insistiendo en que no quería agredirle y que la vida de cualquier persona «tiene valor».
Muerte por hemorragia intracraneal
Frente a esta versión, la médico forense ha ratificado que la víctima presentaba «lesiones de defensa y de lucha», con varios impactos producidos por un objeto romo, concentrados principalmente en la cabeza y los miembros superiores. Ha detallado que la lesión mortal fue una «hemorragia intracraneal de gran intensidad», derivada de fracturas que afectaban a la totalidad de los huesos craneales.
La forense ha explicado que las lesiones son compatibles con «más de dos impactos de alta energía» y que, por la localización de algunas heridas en la cara interna de los brazos, la víctima pudo encontrarse arrodillada o tumbada durante parte del forcejeo.
El juicio continuará este miércoles con los alegatos finales de las partes, mientras que el tribunal del jurado deberá valorar la versión del acusado y las conclusiones médicas para determinar si los hechos constituyen un delito de homicidio o si concurren circunstancias de legítima defensa como pide el abogado del acusado.
La Fiscalía pide 14 años en prisión
Según el escrito de acusación de la Fiscalía, los hechos se produjeron en julio de 2022 tras una discusión a las puertas del local de ocio, cuando la víctima intentó acceder al establecimiento y se inició un enfrentamiento con el portero, que derivó en un primer altercado.
Tras marcharse del lugar, el cliente regresó minutos después portando un arma blanca, con la que hirió al acusado, y, siempre según el Ministerio Fiscal, el portero salió entonces tras la víctima y le golpeó en la cabeza con un detector de metales, causándole lesiones mortales, por lo que solicita una pena de 14 años de prisión por un delito de homicidio.
Por su parte, la defensa, en su alegato inicial, ha pedido la libre absolución de su defendido al considerar que actuó en legítima defensa.