Mujer con depresión
El grito silencioso en Castilla-La Mancha: las muertes por suicidio entre mujeres se disparan un 91% en un año
El número de mujeres fallecidas pasa de 22 a 42 en 2024, el registro más alto desde que existen datos, mientras el suicidio ya supera a los accidentes de tráfico en la región
Castilla-La Mancha se enfrenta a una realidad tan dura como incómoda. El suicidio se volvió a cobrar la vida de 163 personas en la región durante 2024, una cifra muy similar a la del año anterior, pero con un dato que rompe cualquier tendencia previa y enciende todas las alarmas: las muertes por suicidio entre mujeres casi se duplicaron en solo un año. De 22 fallecidas en 2023 se ha pasado a 42 en 2024, lo que supone un aumento del 91% y marca el peor registro femenino desde que comenzaron a recopilarse estos datos en 1980.
Un aumento histórico que cambia el rostro del suicidio
Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sitúan a Castilla-La Mancha en la media nacional en cuanto al peso del suicidio femenino. En la región, el 25,8% de las personas fallecidas por esta causa fueron mujeres, un porcentaje muy cercano al 26,6% registrado en el conjunto de España. Sin embargo, el brusco incremento en apenas doce meses convierte esta cifra en un punto de inflexión que obliga a replantear la forma en la que se aborda la salud mental.
Las muertes por suicidio se produjeron en todos los tramos de edad a partir de los 15 años, aunque las cifras más elevadas se concentraron entre los 45 y los 55 años. En concreto, las franjas de 45 a 49 y de 50 a 55 años registraron 20 casos cada una, evidenciando una especial vulnerabilidad en una etapa vital marcada por la presión laboral, la incertidumbre económica y el desgaste emocional acumulado.
Toledo y Ciudad Real concentran más fallecimientos
El mapa provincial vuelve a mostrar importantes desequilibrios. Toledo lidera la estadística con 49 muertes por suicidio, seguida de Ciudad Real, con 43. Albacete contabilizó 28 fallecimientos, Guadalajara 23 y Cuenca 20. El aumento de muertes entre mujeres se produjo en cuatro de las cinco provincias, con incrementos especialmente llamativos en Guadalajara, que pasó de no registrar ningún caso en 2023 a seis en 2024, y en Toledo, donde las cifras se duplicaron, de siete a catorce.
Más allá del reparto territorial, el suicidio se consolida como la tercera causa de muerte no natural en Castilla-La Mancha, por delante incluso de los accidentes de tráfico, que provocaron 110 fallecimientos en 2024. Un dato que refleja la magnitud real del problema y el contraste entre su impacto y la escasa visibilidad social que todavía tiene.
«La salud mental debe ser una prioridad social y política»
Desde la Federación Salud Mental Castilla-La Mancha, su presidenta, Mª Carmen Navarro, advierte de que estas cifras no pueden normalizarse. «Es imprescindible que la salud mental y el suicidio sean una prioridad en la agenda social y política», afirma, reclamando una respuesta firme tanto a nivel regional como nacional.
Navarro recuerda que en España fallecen cada día once personas por suicidio y subraya que la mayoría de estas muertes son evitables. «La ideación suicida suele estar vinculada a situaciones de sufrimiento psicológico intenso que, aunque graves, suelen ser transitorias y tratables con apoyo adecuado y atención profesional. El suicidio no expresa un deseo de morir, sino la necesidad de poner fin a un dolor que puede ser prevenido y atendido», señala.
Desde la Federación apuntan a factores como la insuficiencia de recursos de atención psicológica, la precariedad laboral o la incertidumbre ante el futuro como elementos que incrementan el riesgo, y reclaman hablar de esta realidad de forma empática y responsable. El silencio y el estigma, insisten, no protegen: agravan el problema.
El teléfono 024, un recurso de ayuda permanente
Como herramienta clave de prevención y apoyo, el teléfono 024 de atención a la conducta suicida permanece operativo las 24 horas del día. Se trata de un servicio público, gratuito y accesible, dirigido tanto a personas con ideación o conducta suicida como a su entorno, con el objetivo de ofrecer escucha, acompañamiento y atención profesional en los momentos de mayor vulnerabilidad.
Los datos de 2024 dejan una conclusión tan clara como inquietante: el suicidio sigue siendo una emergencia silenciosa en Castilla-La Mancha y el fuerte aumento de muertes entre mujeres añade una nueva dimensión a un problema que ya no admite más aplazamientos ni miradas hacia otro lado.