Patatas
C-LM pierde 35 millones de euros del desarrollo rural: el dinero que no llegó al campo vuelve a Bruselas
ASAJA Castilla-La Mancha denuncia una ejecución deficiente de las ayudas europeas destinadas al campo y alerta del impacto en agricultores y pueblos
Castilla-La Mancha tendrá que devolver 35 millones de euros a la Unión Europea por no haber ejecutado a tiempo los fondos del Programa de Desarrollo Rural (PDR) 2014-2022, según han confirmado fuentes del Ministerio de Agricultura. La pérdida de estas ayudas, destinadas a modernizar explotaciones, impulsar la agricultura ecológica o facilitar la incorporación de jóvenes al campo, ha provocado duras críticas de ASAJA Castilla-La Mancha, que denuncia una gestión «deficiente» y advierte del impacto directo en agricultores, ganaderos y pueblos que esperaban esas inversiones.
En la tierra abierta de Castilla-La Mancha, donde el trigo dibuja horizontes infinitos y los pueblos luchan por no quedarse en silencio, la cifra enfada y mucho. Porque el desarrollo rural no es un concepto abstracto: es un tractor que llega a tiempo, una explotación que se moderniza, una familia que decide quedarse.
Dinero que no llegó a las explotaciones
Desde ASAJA llevan tiempo advirtiendo de que no basta con anunciar nuevas medidas si no existe un control real de su ejecución. En este caso, la cifra es clara y difícil de matizar: 35 millones de euros que no se abonaron antes de finalizar 2025 y que, por tanto, regresan a las arcas comunitarias sin posibilidad de recuperación.
Para el sector agrario, esa cantidad podía haber cambiado muchas historias. Podía haber ayudado a jóvenes agricultores a empezar, a modernizar explotaciones, a impulsar la agricultura ecológica o a sostener proyectos clave para el relevo generacional en pueblos que luchan contra la despoblación.
Castilla-La Mancha, entre las regiones con peor ejecución
La devolución sitúa a Castilla-La Mancha entre las comunidades autónomas con menor nivel de ejecución del PDR, según ASAJA, algo especialmente preocupante para una región donde el sector agrario es columna vertebral de la economía y de la identidad cultural.
Desde la organización recuerdan que la Consejería de Agricultura se comprometió a destinar el máximo volumen de recursos para finalizar estos programas con diligencia. Sin embargo, el plazo expiró y el dinero no llegó al terreno.
ASAJA: «No puede darse por bueno ningún resultado»
La organización agraria considera «lamentable e inaceptable» que fondos destinados al desarrollo rural tengan que devolverse. A su juicio, el éxito de estas medidas depende de que sean realistas y de que exista una gestión eficaz que garantice su ejecución.
ASAJA insiste en que los programas de desarrollo rural deben ser herramientas reales para mejorar la rentabilidad y competitividad del sector, no instrumentos simbólicos o de impacto superficial. Denuncian que, mientras miles de agricultores y ganaderos afrontan dificultades estructurales, se pierden recursos que podrían haber sido decisivos.
El futuro del campo, en juego
El dinero del desarrollo rural, recuerdan desde el sector, debe llegar a proyectos transformadores, a inversiones productivas y al relevo generacional que sostenga la vida en los pueblos. Porque cada euro invertido en el campo es una raíz que se agarra a la tierra.
La pérdida de estos 35 millones no es solo una cifra en un informe. Es una oportunidad que se marcha, un camino que no se abrió, un impulso que no llegó.
Y en Castilla-La Mancha, donde el paisaje guarda siglos de esfuerzo, el campo vuelve a recordar que su futuro depende de que las promesas se conviertan en hechos y de que el desarrollo rural deje de ser una palabra para convertirse, de verdad, en vida. Y futuro.